Un gran avance para la genética

Enero 18, 2019
De fsspx.news
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La revista estadounidense Science otorgó el premio "Descubrimiento del Año" a las nuevas tecnologías que muestran la forma en que el ADN envía una señal a cada una de las células para que lleven a cabo sus actividades particulares y se desarrollen con el paso del tiempo. 

De acuerdo con los científicos, los progresos logrados gracias a estas nuevas tecnologías transformarán la ciencia en el transcurso de las próximas décadas, permitiendo obtener una perspectiva cada vez más precisa para predecir el proceso de envejecimiento, el desarrollo y la curación de enfermedades, señaló la AFP, el 20 de diciembre de 2018, día en que la revista Science otorgó su tradicional premio.

"Así como una partitura musical indica cuando las cuerdas, los metales, las percusiones y los instrumentos de viento deben ser tocados para crear una sinfonía, así también una cierta combinación de tecnologías novedosas revela el momento exacto en que los genes de cada célula se activan para dar a estas mismas células la señal que necesitan para desempeñar su función particular", explicó la revista científica.

Ahora, el trabajo de los especialistas consiste en aprender a usar estas técnicas en las células humanas, para estudiar la manera en que envejecen y se regeneran, pero también para poder comprender finalmente las alteraciones ocasionantes del cáncer, la diabetes y otros padecimientos físicos.

"La revolución unicelular apenas está comenzando", así finaliza el artículo publicado por la American Association for the Advancement of Science, una de las federaciones de organizaciones científicas más importantes, y editora de la revista Science

El Lugar de la Ciencia

Profundizar nuestro conocimiento sobre el genoma humano es algo bueno en sí mismo, pero el progreso científico, considerado como un absoluto y dándole total libertad, sin reglas ni objetivos, no es moralmente indiferente. Especialmente cuando se utiliza para el transhumanismo en la búsqueda de una abolición utópica de la vejez, la enfermedad y la muerte.

En un simposio reciente organizado por el Institut Universitaire Saint-Pie X se expuso cómo es que la ideología del progreso, en materia científica, conduce al hombre a desconectar la razón humana de la razón divina, que actúa en la naturaleza. Todopoderosa y creativa, la razón humana, sin una finalidad verdadera y sin tener como objetivo la consecución de la felicidad eterna, se entrega al progreso como a una determinación estéril transformando al mundo sin cesar.

A la luz de la fe que la regula de manera indirecta - pues tiene su propio objeto - la ciencia no puede jugar a ser Dios y atacar a la naturaleza humana con el pretexto de la libre experimentación e investigación.

El hombre ha sido creado "a imagen y semejanza de Dios" (Gén. 1, 26). Al comentar este pasaje de la Biblia, San Basilio el Grande explica que el hombre ha sido, por así decirlo, introducido en el "taller" de Dios, recibiendo la capacidad de conocer las maravillas de su creación.

Pero este poder dado al hombre no puede ser ciego, explica San Basilio: "Al darnos la capacidad de ser como Dios, nos ha permitido ser los artesanos de esta semejanza con Él, para poder merecer una recompensa por nuestro trabajo y no nos convirtamos en objetos inertes como aquellos retratos hechos por la mano de un pintor, para que el resultado de nuestra semejanza no se convierta en alabanza para otros."

Ojalá que los científicos del genoma humano mediten en estas sabias palabras para obtener el mejor beneficio de los talentos que han recibido. Especialmente, reconociendo que la destrucción de un embrión portador de un ADN programador de una vida humana, no puede ser la eliminación de un simple "conjunto de células".