¿San Pablo es rígido?

Julio 13, 2021
Origen: fsspx.news

Durante la audiencia general del 23 de junio de 2021, el Papa Francisco volvió a retomar el tema de la "rigidez", que ha criticado desde el inicio de su pontificado: "Siempre la rigidez: se debe hacer esto, se debe hacer aquello".

Según él, "la rigidez es propia de estas personas", de quienes denuncia incansablemente "la tentación de cerrarse sobre ciertas certezas adquiridas en tradiciones pasadas".

Según Francisco, esta tentación va en contra del "bien común", como ya lo había dicho el 21 de diciembre de 2019: "Debemos tener cuidado con la tentación de adoptar una visión rígida. La rigidez que surge del miedo al cambio y que acaba sembrando obstáculos y trampas en el terreno del bien común, convirtiéndolo en un campo minado de incomprensión y odio".

En esa ocasión, el Papa citó al cardenal Carlo Maria Martini, uno de los líderes del ultraprogresismo que, en una última entrevista antes de su muerte en 2012, lamentó que la Iglesia estuviera "200 años atrasada", a causa de su innato miedo al cambio. Desde entonces, Francisco ve en la "rigidez" el signo de una obsesión, el síntoma de una fobia.

La insistencia de este Papa se convierte en una repetición obsesiva, una idea fija, de modo que los observadores romanos dicen a mezza voce que es "rígidamente anti-rígido". No podemos más que estar de acuerdo con ellos cuando vemos al Soberano Pontífice llegar al grado de detectar un desequilibrio patológico en aquellos que llama "rígidos".

El 24 de octubre de 2016, no dudó en arriesgarse a lanzar este diagnóstico: "Detrás de la rigidez siempre se esconde algo, en muchos casos una doble vida, pero también algo de enfermedad. […] Detrás de esto, hay algo que no los hace buenos: son malos, hipócritas, o están enfermos".

Obviamente, el Papa no está considerando el tratamiento psiquiátrico para los opositores a su enseñanza y su gobierno, pues esto recordaría demasiado a los días oscuros de las dictaduras recientes. Sin embargo, no se puede evitar pensar en el dicho popular: "Quien quiere matar a su perro, dice que tiene rabia". 

Pero volvamos a la audiencia del 23 de junio, donde Francisco comentó la Epístola de San Pablo a los Gálatas (Gal 1, 6-9). En ella, el Apóstol de los Gentiles afirma que los que perturban a la comunidad son los que enseñan un nuevo evangelio, en lugar del que les fue anunciado.

Pero el Papa reprocha a los "guardianes de la verdad" -"rígidos", a sus ojos- por querer volver al pasado, que es exactamente lo contrario de lo que San Pablo declara con fuerza: "Pero, aun cuando nosotros mismos, o un ángel del cielo os predicase un Evangelio distinto del que os hemos anunciado, sea anatema" (Ga 1, 8).

"Sea anatema", ¿será que San Pablo también es "rígido"? ¿No vemos en esto, más bien, su total fidelidad a la Verdad revelada?

Padre Alain Lorans