Aborto: Belfast desafía a Westminster

Junio 29, 2020
Origen: fsspx.news

Recientemente, la Asamblea de Irlanda del Norte votó en contra de la imposición de una ampliación del aborto dictada hace un año por el parlamento británico. Sin embargo, esta moción adoptada por los diputados irlandeses no es vinculante y, por lo tanto, no presenta objeciones a la posibilidad de que una mujer se realice un aborto hasta el término de su embarazo en caso de anormalidad fetal.

Irlanda del Norte envió un mensaje claro y firme al Parlamento de Westminster. La Asamblea del Ulster respondió positivamente el 2 de junio de 2020 a la solicitud de Heidi Crowter, una joven con síndrome de Down, que defiende los derechos de los niños con discapacidad en la Isla de los Santos.

Los miembros de la Asamblea aprobaron, por 46 votos contra 40, una moción de censura para rechazar "la imposición de una legislación sobre el aborto que se extiende a todas las discapacidades no fatales, incluido el síndrome de Down".

La triste realidad: los parlamentarios unionistas, muchos de ellos protestantes, se oponen al Sinn Féin, el partido independentista al que supuestamente pertenecen varios miembros católicos, pero que, por el contrario, apoya la cultura de la muerte impuesta por Westminster.

El caso se remonta a julio de 2019, cuando el parlamento del Reino Unido aprobó una "ley para Irlanda del Norte", que incluye disposiciones para la ampliación del aborto y la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo. Dicha ley entró en vigor el 22 de octubre siguiente, ya que la Asamblea de Irlanda del Norte, que había estado suspendida durante dos años debido a una disputa entre los dos principales partidos gobernantes, no pudo reunirse.

La ley impuesta a Belfast por Londres, autoriza la interrupción voluntaria del embarazo sin límite de tiempo, en caso de anomalía fetal.

La víspera de la votación, los obispos católicos de Irlanda del Norte exhortaron a los miembros a rechazar las nuevas regulaciones sobre el aborto, las cuales, en su opinión, fueron impuestas "sin el consentimiento del pueblo de Irlanda del Norte".

La portavoz de Right to Life UK, Catherine Robinson, declaró el 2 de junio: "La votación de esta noche ha dejado en claro que el Gobierno del Reino Unido debe devolver urgentemente este asunto delegado a los representantes electos del pueblo de Irlanda del Norte en la Asamblea... El Gobierno del Reino Unido y Westminster no tienen ninguna competencia en lo absoluto para imponer estas regulaciones extremas en Irlanda del Norte".