Alemania: la juventud católica pierde el rumbo

Abril 20, 2022
Origen: fsspx.news
"Aborto -rápido y sin complicaciones- a la clínica". Un cartel contra el aborto

En Alemania, los jóvenes católicos han superado a la izquierda solicitando la derogación de una ley que criminaliza ciertas formas de promoción del aborto en los medios de comunicación. Signo de una juventud en la fase terminal de la secularización, y que no presagia nada bueno para el futuro próximo de la Iglesia en el país.

En Alemania, el aborto es ilegal pero está despenalizado durante las primeras doce semanas de embarazo si la mujer embarazada ha acudido previamente a una consulta médica. Este plazo se suprime en caso de peligro de muerte o "daño psicológico".

En este marco bastante flexible y con criterios de decisión subjetivos, el código penal ha prohibido hasta ahora cualquier publicidad relativa al aborto, en el caso de que se realice con ánimo de lucro o de forma "gravemente ofensiva".

Es precisamente esta prohibición publicitaria la que la coalición gobernante quiere cambiar, aunque sin derogarla: en marzo de 2022, la izquierda, los ambientalistas y los liberales aprobaron el principio de una modificación de dicha ley.

Lo más sorprendente es que las fuerzas progresistas han sido superadas por un actor inesperado: la Federación de la Juventud Católica Alemana (BDKJ), que milita contra cualquier prohibición publicitaria del aborto, en nombre de una "imagen de la mujer que rechazamos con firmeza" y con el pretexto de que "la manipulación prospera donde falta información, y no al revés", expresó indignada Daniela Hottenbacher, presidenta de la BDKJ.

Esta posición fue rechazada el 6 de abril por el episcopado alemán que -todavía- no ha roto todas las salvaguardas éticas: "la protección de la vida antes del nacimiento es para mí una prioridad absoluta", recordó monseñor Johannes Wübbe, obispo auxiliar de Osnabrück y presidente de la Comisión de Jóvenes de la Conferencia Episcopal de Alemania (DBK).

Por su parte, el presidente de la DBK, monseñor Georg Bätzing, para quien el arte del compromiso es una segunda naturaleza, intentó moderar el entusiasmo de la juventud al tiempo que celebró la propuesta de la izquierda en el poder.

Para el prelado, el aborto no puede aparecer como "un gesto normal que forma parte de nuestra vida cotidiana"; la mujer embarazada necesita "información seria, confiable y neutral" sobre el aborto; y debe haber un "reforzamiento de los servicios de asesoramiento y apoyo a las mujeres en apuros para percibir sus necesidades y mostrarles perspectivas de vida con el niño".

Palabras tranquilizadoras, que encajan perfectamente en la verborrea sinodal, y que casi harían olvidar que el aborto quebranta en todos los casos la ley natural y la ley eterna.

Según la Oficina Federal de Estadística, en Alemania, se realizaron 100,000 abortos durante el año 2020: en Francia, fueron 220,000 durante el mismo período.