Apertura del Sínodo sobre la Amazonía

Octubre 23, 2019
Origen: fsspx.news

El 6 de octubre de 2019, con motivo de la apertura del Sínodo sobre la Amazonía, el Papa Francisco dio sus indicaciones a los 185 obispos que tienen tres semanas para reflexionar sobre el siguiente tema: "Amazonas: nuevos caminos para la Iglesia y una ecología integral".

Este Sínodo ha sido preparado desde 2014 por REPAM (Red Eclesial Panamazónica), un organismo creado por obispos locales para desarrollar un plan pastoral común para la Amazonía, fuertemente apoyado por las agencias alemanas Misereor y Adveniat. Estos son los elementos de reflexión provenientes de las numerosas reuniones organizadas a lo largo de los años por REPAM, que, junto con el documento preparatorio y los resultados del cuestionario anexo, dieron origen al Instrumentum laboris, el documento de trabajo que guiará a los Padres sinodales.

En su sermón de apertura, el Papa indicó el espíritu con que desea que los Padres sinodales aborden los temas que se les presentarán. Según él, no deben tener una "actitud defensiva", sino saber discernir para ser sensibles a la "novedad" propuesta por el Espíritu Santo. Les advirtió contra la tentación de imponer el Evangelio en lugar de ofrecerlo, lo que, según él, equivale a una nueva "colonización": "¡Que Dios nos proteja de la codicia del nuevo colonialismo!" y agregó: "¡con qué frecuencia el don de Dios, en lugar de ser ofrecido, es impuesto, y cuántas veces ha habido una colonización en lugar de una evangelización!" Francisco también denunció dos actitudes que teme se presenten en este Sínodo: una defensa reforzada de las prácticas y la imposición de un modelo "occidental" en el territorio amazónico.

El 7 de octubre, en la Nuova Bussola Quotidiana, Nico Spuntoni destacó el uso de la imagen favorita de Francisco: una Iglesia "siempre en camino, siempre saliente". "Si todo permanece inmóvil, si lo que rige nuestros días es el "siempre hemos hecho así las cosas", el regalo desaparece, sofocado por las cenizas de los miedos y por la preocupación de defender el statu quo", declaró el Papa. Y el periodista italiano comenta: "Estas palabras no parecen excluir la posibilidad de que la asamblea que se inauguró ayer allane el camino para la introducción de innovaciones significativas en la vida de la Iglesia.

Un Sínodo para una Iglesia de "rostro amazónico"

El 6 de octubre, en el sitio web Atlantico, Edouard Husson no dudó en declarar: "Sínodo para la Amazonía: cuando la Iglesia católica corre el riesgo de abandonar el cristianismo". Analizando el Instrumentum laboris, escribe: "El documento va mucho más allá del contexto de las discusiones habituales sobre el aggiornamento de la Iglesia de Roma. Obviamente esto es resultado de una interpretación muy amplia del Concilio Vaticano II y sus secuelas.

"Es necesario leer este documento in extenso para darse cuenta de que se ha tomado una nueva dirección. Ya no estamos en la "reforma del catolicismo". Para decirlo sin rodeos, ya ni siquiera estamos en el cristianismo. El documento propone una nueva religión, un nuevo mesianismo, "amazónico", e incluso, simplemente, de inspiración pagana.

"Esto crea una situación sin precedentes. Aparentemente, se ha producido una mutación en alguna parte de la Iglesia católica, que produce algo completamente extraño, no solo para la tradición de la Iglesia sino también para el cristianismo en sí. De hecho, falta la parte esencial del cristianismo. Cristo no se presenta como el Redentor, que vino a traer, por su sacrificio voluntario, la salvación de la humanidad. La Pasión y la Resurrección, sin las cuales no hay cristianismo, son marginales en el documento de trabajo. Jesús, cuando es mencionado en el texto, cosa que sucede muy rara vez y nunca de manera orgánica con la evolución, es visto como el pretexto para una conversión a la "ecología integral". Para los cristianos, Jesús es el "verdadero Hombre unido al verdadero Dios". Sin embargo, es difícil discernir la divinidad de Jesús en el Instrumentum laboris

"No hay distinción alguna entre la Creación y su Creador. El texto es pagano, panteísta: Dios se confunde con la naturaleza, el Espíritu Santo, cuando el documento de trabajo lo menciona, no es, en el sentido cristiano, el Eterno increado que continúa su creación hasta conformar al hombre a Cristo para hacerlo participante de la vida divina; cuando el texto habla de la vida, esta se confunde con la biodiversidad; nunca se trata de vida sobrenatural. La sabiduría amazónica es la comunión con la naturaleza y con un Dios que no es distinto de esta naturaleza. No hay distinción entre el espíritu de las culturas amazónicas y el espíritu divino".

El académico francés enfatiza la influencia de la teología de la liberación en el Instrumentum laboris del Sínodo: "Encontramos en el documento de trabajo del Sínodo toda una fraseología tomada de la teología de la liberación: las comunidades de base, el clamor de la tierra y los pobres, etc. Al final, lejos de regresar al cristianismo, como invitaban a hacerlo las sentencias romanas de la década de 1980, los antiguos teólogos de la liberación parecen haber abrazado el movimiento de la época. El ecologismo, la fraseología de la "casa común" y la "madre tierra" se han convertido en el tema principal. Y la gran diferencia con lo que sucedió en la década de 1980 es que esta vez, en la Santa Sede, se invita a los defensores de la nueva teología de la Madre Tierra a establecer su pensamiento no cristiano en el corazón de la Iglesia católica.

Según Edouard Husson, no se puede pasar por alto la responsabilidad del Papa: "Ya no es posible ignorar la cuestión del compromiso del Papa Francisco con el movimiento en curso: como redactor en 2007 del texto de Aparecida, el cardenal Bergoglio, desde que es Papa, no ha dejado de alentar el movimiento "amazónico" dentro de la Iglesia latinoamericana. En julio de 2013, cuando viajó a Brasil, luego en enero de 2014 y en 2018, durante sus viajes a Perú, habló del "rostro" amazónico de la Iglesia. [De hecho, este "rostro amazónico" anuncia un giro sincretista. N. del E.] En diciembre de 2013, alentó, en una carta, una reunión de "comunidades eclesiales de base", células militantes de inspiración marxista, convertidas desde entonces a la ecología, que se remontan a la época de la teología de la liberación. Entre 2014 y 2016, siguió discretamente el trabajo de la red REPAM. Convencido por sus primeros resultados, el Papa convocó en 2017, el Sínodo para la Amazonía, con dos años de anticipación. Fue Francisco quien eligió a los participantes de los trabajos preparatorios para el Sínodo y para el Sínodo mismo".

De lo anterior se desprende una conclusión radical sobre el documento de trabajo que los Padres sinodales estudiarán durante tres semanas: "La elección a tomar es perfectamente clara. Un católico, un cristiano, ni siquiera debe discutir este texto, que no tiene nada que ver con su fe. Deben rechazarlo".

¿Hacia un nuevo cesaropapismo?

Sobre las personalidades que participan en la asamblea sinodal, Nico Spuntoni en la Nuova Bussola Quotidiana del 23 de septiembre de 2019, señaló: "Brasil se hará con la mayor parte de la delegación en la que destacan las figuras de los cardenales Claudio Hummes y João Braz de Aviz, respectivamente relator general y vicepresidente de la asamblea. (...) Entre los invitados de honor, encontramos los nombres de Jean-Pierre Dutilleux, presidente de Forêt Vierge, asociación francesa creada para la causa "indígena" y activa contra la deforestación del Amazonas, Monseñor Pirmin Spiegel de Misereor y el Padre Miguel Heinz de Adveniat, las dos ONG de la Conferencia Episcopal de Alemania que más han apoyado, incluso financieramente, a REPAM, organización fundada en 2014 para organizar precisamente un Sínodo de este tipo.

"Los otros invitados especiales también pertenecen a un trasfondo cultural bastante homogéneo: la lista incluye a personalidades de las principales agencias internacionales, como el ex secretario general de la ONU, Ban Ki-moon; el subdirector general de la FAO para el Clima y la Biodiversidad René Castro; la relatora especial de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas Victoria Tauli-Corpuz; la secretaria general de CIDSE, Josianne Gauthier (Alianza internacional de organizaciones católicas de desarrollo); el representante indígena de COICA [Coordinación de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica] José Gregorio Díaz Mirabal; Jeffrey D. Sachs, economista estadounidense de la Universidad de Columbia; el "buen profeta del cambio climático" - ex asesor de Angela Merkel - el profesor Hans J. Schellnhuber; el científico de los estudios sobre el calentamiento global Carlos Nobre; y el empresario argentino Luis Libermann, considerado en su tierra natal como uno de los más cercanos al Papa.

"Todo un grupo unido por la atención prestada públicamente al tema del cambio climático, que parece reflejar el contenido ecológico-indigenista del Instrumentum laboris. Una orientación que resulta familiar también para la mayoría de los auditores, consultores y colaboradores que figuran en la lista de participantes. También están los "delegados fraternos", es decir, los representantes de las diversas confesiones evangélicas presentes en la región amazónica, principalmente brasileños: pastores de comunidades evangélicas de rápido crecimiento [protestante] en los países sudamericanos, que por primera vez están logrando el declive del catolicismo".

El 25 de septiembre, el vaticanista Aldo Maria Valli retomó algunos de estos nombres: "¿A quién encontramos en la lista de participantes del Sínodo para la Amazonía? El exsecretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que no es cardenal, ni obispo, ni misionero. Y, además, analizando más a fondo, ni siquiera sabemos si es creyente o a qué religión pertenece, porque siempre ha preferido sobrevolar el tema. Entonces, ¿por qué un exsecretario general de la ONU participa en un Sínodo episcopal de la Iglesia católica? ¿Qué papel desempeña? ¿Será esto un reconocimiento de la obediencia de la que hablamos anteriormente? [Valli cita aquí la teoría de Carlos Esteban en Infovaticana del 23 de septiembre, sobre un nuevo cesaropapismo donde la autoridad civil tiene prioridad sobre la autoridad religiosa hasta el punto de que el primero (César) también decide las cuestiones disciplinarias y teológicas del segundo (el Papa).]

"¿Y el economista estadounidense Jeffrey Sachs, un abortista acérrimo? ¿Y qué hay del climatólogo ateo Hans J. Schellnhuber, considerado ecologista extremista incluso por la comunidad científica internacional? ¿Por qué están también presentes en un Sínodo de obispos católicos? Carlos Esteban observa: "por unánime que pueda ser (y no lo es) el consenso sobre la teoría del cambio climático, la Iglesia no debe basar su predicación en la aceptación de una tesis científica, que no cae dentro de su competencia".

"Según Esteban, nos enfrentamos precisamente a una especie de retorno, bajo nuevas formas, al antiguo cesaropapismo, con el Papa sometiéndose al poder civil y científico. Con una diferencia: en ese entonces, César, quienquiera que fuera, era cristiano, al menos nominalmente, mientras que los poderes a los que el Papa cree deber obediencia están muy lejos de una visión de fe, e incluso son hostiles a ella".