Argentina: las intervenciones telefónicas del gobierno generan gran controversia

Junio 30, 2020
Origen: fsspx.news

La revelación de las prácticas de espionaje del gobierno argentino aplicadas contra varios sacerdotes y obispos han provocado tensión entre la Iglesia y el poder. Por su parte, la Conferencia Episcopal del país denunció el "delito de espionaje ilegal".

¿El poder ejecutivo argentino tiene las orejas demasiado grandes? Esto es lo que debió pensar Monseñor Jorge Lugones, obispo de Lomas de Zamora (Argentina), cuando la justicia argentina reveló el 11 de junio de 2020 las actividades llevadas a cabo por la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).

Se dice que esta última intervino los teléfonos de 500 dignatarios durante la presidencia de Mauricio Macri (2015-2019), incluidos varios sacerdotes y el obispo de Lomas de Zamora, considerado cercano al soberano pontífice.

Las revelaciones transmitidas por los medios de comunicación desencadenaron una enérgica reacción en la Conferencia Episcopal de Argentina, que condenó este acto como un "crimen de espionaje ilegal".

La Agencia Federal interceptó las comunicaciones telefónicas de Monseñor Lugones, además de monitorear sus cuentas bancarias y gastos en tarjetas de crédito. El prelado es conocido por su perfil "social", ya que ha establecido múltiples vínculos con los sindicatos del país. Las conversaciones telefónicas del obispo con el papa Francisco también fueron captadas por agentes de la AFI, según las revelaciones hechas por el magistrado encargado de la investigación, Federico Villena.

Monseñor Lugones no es el primero en ser vigilado de cerca por el gobierno: bajo la presidencia de Kirchner, tanto la de Cristina como la de su esposo Néstor Kirchner, quien gobernó el país entre 2003 y 2007, el que fuera en ese entonces el cardenal Jorge Bergoglio, también fue blanco de intervenciones telefónicas dirigidas por la cúpula estatal.

A este respecto, se dice que el futuro pontífice argentino solía aumentar el volumen de su radio cuando presidía reuniones importantes, cuyo contenido debía mantenerse confidencial. Su correo electrónico también fue presuntamente hackeado por el ejecutivo.

Es altamente probable que las revelaciones de la justicia argentina no contribuyan a mejorar las relaciones entre la Iglesia y el ejecutivo argentino, ya de por sí bastante complicadas debido a la cuestión del aborto que el gobierno actual desea legalizar en el país.