Bélgica: estudio revela una tendencia eugenésica contra niños con síndrome de Down

Marzo 13, 2021
Origen: fsspx.news

Un estudio publicado por la Universidad Católica de Lovaina, KU Leuven, reveló que el reembolso del diagnóstico prenatal no invasivo (NIPD) en Bélgica, conduce a una fuerte disminución en los nacimientos de niños con síndrome de Down, y a un aumento correspondiente en el número de abortos.

El NIPD permite detectar sin mayores inconvenientes y con gran fiabilidad varias anomalías genéticas como la trisomía 21.

En Bélgica, desde julio de 2017, el costo de esta prueba está totalmente cubierto por la seguridad social: cerca del 80% de las embarazadas optan por recurrir a ella.

Paralelamente, sin embargo, se ha registrado un aumento en el número de abortos realizados debido a la trisomía 21 detectada en niños por nacer. Así lo demuestra un estudio de la Universidad Católica de Lovaina publicado el 8 de febrero de 2021 en la revista Nature.

Según los investigadores, la proporción de fetos portadores de la trisomía 21 asciende al 0.32% de los casos observados, mientras que la proporción de recién nacidos con trisomía 21 solo representó el 0.04% de todos los nacimientos en Bélgica en 2018, desde que la prueba NIPD se generalizó: una diferencia que no puede ser fruto del azar.

Otro estudio, realizado esta vez en Flandes, por el Studiecentrum voor Perinatale Epidemiologie (SPE), confirmó esta tendencia: de 42 nacimientos de recién nacidos con trisomía 21 en 2014, el número se redujo a 28 nacimientos en 2018, así como en 2019.

Al mismo tiempo, se estima en 95.5% la proporción de abortos en caso de un diagnóstico positivo de trisomía 21 en el feto.

La referencia cruzada de estos diferentes datos conduce, por tanto, a una estimación de casi 800 abortos realizados cada año en Flandes tras un diagnóstico prenatal positivo de trisomía 21: resulta imposible no notar la tendencia eugenésica que penetra cada vez más en las mentalidades.

Esto demuestra una vez más uno de los objetivos de la detección prenatal. Se presenta como la oportunidad de prepararse para la llegada de un niño con una discapacidad operable y de establecer un protocolo de atención futura. Pero el NIPD es, sobre todo, una forma sutil de fomentar el aborto en caso de malformación o enfermedad inoperable.

Con la mentalidad maltusiana y abortiva ahora firmemente establecida, las parejas ya no encuentran ningún sentido en dar a luz a un niño discapacitado, mental o físicamente. A partir de ahora, los niños se reducen a un producto, ciertamente deseado, pero sin defectos significativos, bajo pena de ser desechados.