Bélgica y los crecientes abusos de la eutanasia

Febrero 24, 2021
Origen: fsspx.news

Una reciente publicación en la prensa de la Universidad de Oxford reconoció profundas deficiencias en la aplicación de la ley de eutanasia en Bélgica, lo que ha conducido a un número creciente de "suicidios asistidos". Este estudio destaca la tendencia eugenésica que se observa tanto en Bélgica, como en otros lugares.

"Sostenemos que, en Bélgica, el alcance de la eutanasia se ha ampliado, lo que plantea interrogantes tanto en términos de ley como de ética". Este es el hallazgo de la edición de febrero de 2021 del Journal of Medicine and Philosophy publicado por la Universidad de Oxford (Reino Unido).

Tres investigadores de la Universidad de Gante llevaron a cabo la consulta que condujo al estudio titulado Eutanasia en Bélgica: Lagunas en la ley y su aplicación, y en el control de su práctica.

Kasper Raus, doctor en filosofía especializado en la ética de la atención al final de la vida, Bert Vanderhaegen, capellán jefe del Hospital Universitario de Gante, y Sigrid Sterckx, profesora de ética, se basaron en la investigación empírica llevada a cabo desde la despenalización de la eutanasia en 2002, y proporcionaron un análisis meticuloso de las fallas de esta ley.

Los autores observan de forma unánime un creciente recurso al suicidio asistido, que, según ellos, se explica por una falla en la aplicación de las llamadas "garantías procesales", ahora impotentes para frenar los abusos.

Los tres investigadores afirman que "estos cambios están en parte vinculados al hecho de que varias condiciones de la ley de eutanasia, que se supone que actúan como salvaguardas, la mayoría de las veces no funcionan de esta manera". Creemos que esto es ética y legalmente problemático, y debería preocupar a todos, independientemente de lo que se pueda pensar sobre la eutanasia en general".

Salvaguardias legislativas inoperantes

Su conclusión se basa en un análisis cuidadoso de tres factores que supuestamente juegan el papel de salvaguarda: el criterio de admisibilidad a la eutanasia, la consulta de un segundo o incluso un tercer médico como perito, la declaración de las eutanasias realizadas a la Comisión Federal de Control y Evaluación.

Cada una de estas garantías presenta "lagunas en la teoría y en la práctica", se lee en el artículo: en cuanto a la elegibilidad para la eutanasia, el criterio médico de incurabilidad se desvía, convirtiéndose en un "criterio subjetivo de la insoportable naturaleza de los tratamientos propuestos".

En cuanto al recurso obligatorio a la opinión de un segundo, o incluso de un tercer médico, nuestros investigadores señalan que esta, o estas, opiniones no son vinculantes. Peor aún, según la ley, un médico general puede ser considerado un especialista si el paciente padece múltiples patologías.

Una interpretación considerada peligrosa en el caso de que, por ejemplo, un paciente presente una enfermedad psiquiátrica además de otras dolencias. Entonces podría ser que ningún psiquiatra decida sobre la solicitud de eutanasia, sino solo los médicos generales.

Finalmente, la notificación de los casos de suicidio asistido a la Comisión Federal para el Control y Evaluación de la Eutanasia parece incompleta, por decirlo suavemente. Fueron reportados oficialmente 2,656 casos de eutanasia a la Comisión para los años 2018-2019. Sin embargo, la investigación empírica estima que una de cada tres eutanasias no se declara y que las eutanasias no declaradas se realizan con menos precaución.

"Nuestra preocupación es que la actual facultad discrecional de la Comisión para establecer la legalidad de los casos de eutanasia le otorga en la práctica un poder considerable que normalmente debería ser la prerrogativa del legislador o del poder judicial", concluye el artículo.

Un hallazgo alarmante que revela la verdadera cara de una práctica supuestamente destinada a aliviar el sufrimiento intolerable del paciente y estar al servicio de la humanidad. Sobre todo, porque el objetivo del legislador de 2002, al despenalizar la eutanasia, era poner fin a la eutanasia clandestina y limitar la eutanasia a casos excepcionales. El artículo demuestra lo que en realidad está sucediendo.

Sin embargo, estos abusos no deberían sorprender en absoluto. Las leyes de la muerte están destinadas a ampliar siempre su alcance; esto es una táctica reconocida. Y cuando se abandona un principio moral, nada puede detener a la humanidad descarriada en la pendiente del mal.