Barcelona: las parroquias se ponen a dieta

Mayo 27, 2021
Origen: fsspx.news
El cardenal Juan Jose Omella

La arquidiócesis de Barcelona (España) acaba de anunciar el cierre de 160 parroquias de las 208 existentes. La epidemia de SARS-CoV-2 ha asestado un golpe fatal a las finanzas de una diócesis afectada durante mucho tiempo por el tsunami de la secularización.

Un duro despertar para los católicos de Barcelona: el arzobispo, el cardenal Juan José Omella, anunció un plan drástico para reducir el número de parroquias.

Ciento sesenta parroquias de las 208 del distrito eclesiástico deberán cerrar sus puertas: esta medida entrará en vigor paulatinamente, una vez que el párroco titular haya alcanzado la edad legal de jubilación, fijada por el derecho canónico en setenta y cinco años.

En cuanto a las 48 parroquias restantes, serán renombradas como "comunidades pastorales" y concentrarán todas las actividades realizadas dentro de las estructuras anteriores, cuyos edificios, y si es necesario las iglesias, podrían ponerse a la venta.

Por esta razón la arquidiócesis ya ha cedido terrenos pertenecientes a la parroquia de San Isidoro al hospital cercano: varios miles de metros cuadrados de terreno y edificios con los que se puede ampliar el centro de salud.

En Cataluña, como en el resto de España, el soplo de renovación que supuestamente inspiraría el Concilio Vaticano II no fue suficiente para frenar el movimiento de secularización que ha estado operando en el reino desde hace varias décadas, y cada vez más en los últimos años.

Barcelona tiene el triste privilegio de ser la región donde más se ha desvanecido el catolicismo de la península: el 56.6% de los habitantes se declaran católicos, de los cuales solo el 20% son practicantes.

La comunidad autónoma de Cataluña es también la que tiene menos bautismos, comuniones y matrimonios o vocaciones sacerdotales. Incluso la parte de la contribución destinada a la Iglesia está en su nivel más bajo.

La declaración de impuestos encierra una particularidad heredada de la historia: cuando rellenan sus formularios fiscales, los contribuyentes españoles pueden marcar una casilla que les permite destinar el 0.7% de sus impuestos a la solidaridad social o a la Iglesia católica.

Sin embargo, en toda España, es en Cataluña donde la casilla "Iglesia" es la menos marcada en la declaración.

Cabe señalar que este impuesto es obligatorio. Quienes no marquen ninguna de las dos casillas, verán la suma correspondiente al 0.7% asignada a la solidaridad social y a la Iglesia, según la proporción de los que marcaron una casilla. Como en 2020 casi el 30% de los contribuyentes marcaron la casilla de la Iglesia, hay que sumar el 30% de los que no marcaron nada.

Finalmente, cabe señalar que, para el año 2020, este impuesto se incrementó dramáticamente, probablemente debido a la acción de la Iglesia con los pobres. De hecho, la cantidad total aumentó un 5.9% en comparación con 2019. Pero es probable que la situación se deteriore en 2021 debido a los efectos de la crisis sanitaria.