Camino sinodal alemán: se reconoce al árbol por sus frutos

Julio 29, 2021
Origen: fsspx.news

Durante el año 2020, 221,000 católicos abandonaron oficialmente la Iglesia católica en Alemania. Lejos de poner en tela de juicio el progresismo triunfante, el presidente de la Conferencia Episcopal ve en esto una justificación del camino sinodal.

El último estudio sobre el estado del catolicismo en Alemania, publicado el 16 de julio de 2021, tiene suficientes motivos para hacer palidecer a más de un obispo al otro lado del Rin: 221,000 católicos aprovecharon la epidemia de Covid-19 para abandonar la Iglesia durante el año 2020.

Aunque en el año 2020 se registró una disminución en el número de salidas, el colapso es sin embargo muy real: cada año, varios cientos de miles de católicos deciden darle la espalda a la Iglesia.

En 2021, 22.2 millones de alemanes se declaran católicos, lo que representa el 26.7% de la población.

Todo esto, sumado a la pandemia, ha provocado profundos trastornos en la vida de la Iglesia: por ejemplo, el número de matrimonios católicos celebrados en 2020 se redujo a 11,018, frente a los 38,537 del año anterior.

Por no hablar de la disminución del impuesto eclesiástico: el maná pagado a la Iglesia por cada creyente que se declara católico, sobre el cual la Conferencia Episcopal de Alemania (DBK) aún no se ha expresado oficialmente.

¿Podrían estas cifras calamitosas sacudir al episcopado alemán? Todo lo contrario, sobre todo cuando escuchamos las declaraciones de Monseñor Georg Bätzing, obispo de Limburgo y presidente de la DBK: para él, los que han dejado la Iglesia han "enviado una señal", la del "poder y el reparto del poder en la Iglesia".

Una política del avestruz que contradice abiertamente un estudio publicado el 14 de julio por los protestantes "evangélicos" de Württemberg y Westfalia, que están experimentando un colapso equivalente en muchos aspectos al de la Iglesia católica alemana.

Según este informe, los fieles menores de 40 años, que son los que más abandonan la práctica religiosa, citan como motivo una ruptura en la transmisión de la fe, que desconocen.

Es difícil creer, en este contexto, que el camino sinodal alemán, que se esfuerza por alinear el catolicismo al otro lado del Rin con el progresismo de una sociedad secularizada, pueda ser la base de cualquier renovación.