Canadá: obispos protestan contra la eutanasia de los más vulnerables

Febrero 17, 2020
Origen: fsspx.news

Mientras que el sistema regulatorio de la eutanasia en Canadá se prepara para extender el suicidio asistido a los pacientes con afecciones psiquiátricas, los obispos del país escribieron un mensaje al Primer Ministro Justin Trudeau para expresar su preocupación y desaprobación.

En Canadá, la eutanasia es legal desde el año 2016. En 2019, tan solo en la provincia de Quebec, se presentaron 1,589 solicitudes de "asistencia médica para morir": una cifra tres veces mayor que la registrada en 2016.

Este hecho también representa una verdadera bonanza para el mercado de la donación de órganos: la Agencia Trillium, que supervisa la donación de órganos y tejidos en Ontario, celebró el crecimiento exponencial de los candidatos al suicidio asistido que optan por la donación de órganos: +14% en 2019 en comparación con 2018, y +107% desde 2017.

El abogado pro-vida Wesley Smith denunció la tendencia que consiste en convencer "a los canadienses suicidas y discapacitados de que sus muertes pueden ser de mayor valor para Canadá que sus vidas".

Pero lo peor está por venir: la Ministra de Salud, Danielle McCann, anunció el 22 de enero de 2020, el proyecto de ampliación de la ley de eutanasia canadiense para las personas que no tienen una enfermedad terminal ni se encuentran en la última etapa de sus vidas, pero que padecen afecciones graves, como trastornos psicológicos, por ejemplo: un nuevo ataque hacia los más vulnerables. 

En este contexto, el presidente de la Conferencia Episcopal de Canadá, Monseñor Richard Gagnon, arzobispo de Winnipeg, escribió una carta al Primer Ministro Justin Trudeau el 31 de enero de 2020, expresando la "profunda preocupación" de los obispos con respecto a las modificaciones propuestas de la legislación actual.

Los obispos califican como "terriblemente alarmante" un futuro cercano donde el asesinato de jóvenes deprimidos o personas mayores que se han vuelto una carga para la sociedad se convierta en una realidad. Igualmente, abogan por "la presencia amorosa de la familia, el apoyo de la comunidad y una atención médica efectiva y accesible".

Una sociedad que rechaza los mandamientos de Dios y elimina la caridad de su horizonte, cae inexorablemente en una barbarie suicida e inhumana.