Chicago: el tardío regreso del precepto dominical

Noviembre 17, 2022
Origen: fsspx.news

"El celo de tu casa me devora", clama el rey David en el Salmo 68 de la Vulgata. Una preocupación bíblica compartida de forma moderada por el ordinario de la diócesis de Chicago. Más de un año y medio después del levantamiento de las restricciones sanitarias, el cardenal Blase Cupich pidió a su rebaño que regrese a la Misa dominical.

"Queridos hermanos, el cardenal Cupich ha levantado la dispensa general de la obligación de asistir a la misa dominical, que permaneció en vigor desde el comienzo de la pandemia": mediante un correo electrónico firmado por el vicario general, Monseñor Robert Casey, los sacerdotes de la arquidiócesis de Chicago se enteraron de que la Misa dominical ha vuelto a ser obligatoria a partir del primer domingo de Adviento, el 27 de noviembre de 2022.

Lo menos que podemos decir es que esta medida tardó mucho en llegar. La arquidiócesis de Los Ángeles decretó el regreso del precepto dominical el 19 de junio de 2021. Asimismo, las diócesis de Tucson (Arizona), Wichita (Kansas), Lansing (Michigan), Des Moines (Iowa), Santa Rosa (California) y Laredo (Texas) consideraron conveniente empezar a levantar sus exenciones en la primavera y el verano de 2021.

Más recientemente, el 20 de marzo de 2022, la diócesis de Brownsville, Texas, finalmente hizo lo mismo, adelantándose a la diócesis de Raleigh, Carolina del Norte, que esperó hasta el 17 de abril.

Sin embargo, el alto prelado que preside la arquidiócesis de Chicago no es un referente en materia litúrgica. Ciertamente, no oculta su pertenencia al ala más progresista del episcopado estadounidense: es bien conocida su apertura a la comunión sacramental de personalidades católicas que apoyan abiertamente la política abortista del gobierno de Biden, y recordamos una vez más la "danza del león chino" que tuvo lugar durante una Misa celebrada por él, con motivo del Año Nuevo chino, en enero de 2020.

Pero si la arquidiócesis de Chicago es conocida por su laxitud a favor de las innovaciones litúrgicas, no lo es menos por la docilidad ejemplar con la que se apresuró a aplicar el motu proprio Traditionis Custodes: por ejemplo, en la Navidad de 2021, dispuso que, a partir del 1 de agosto de 2022, se suspendería la celebración de Misas públicas en el Santuario de Cristo Rey en Chicago, sede estadounidense del Instituto de Cristo Rey Soberano Sacerdote. En este día también prohibió la celebración de las Misas tradicionales en latín el primer domingo de cada mes, en Navidad, durante el Triduo, el Domingo de Pascua y el Domingo de Pentecostés.

Recientemente, el cardenal Cupich fue recompensado por su celo con su nombramiento como miembro del Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, encabezado por el cardenal Arthur Roche.

Para dar cumplimiento a la reanudación anunciada del precepto dominical, el correo electrónico citado anteriormente pide a los sacerdotes que lleven a cabo, el primer domingo de Adviento, una "renovación de las promesas bautismales después de la homilía, en lugar del Credo de Nicea". Las próximas semanas dirán cuántas ovejas encontrarán el camino de regreso al redil dominical.