China: Beijing promulga la ley de "seguridad nacional" para Hong Kong

Agosto 04, 2020
Origen: fsspx.news

El Comité Permanente del Parlamento chino en Beijing, sujeto al Partido Comunista Chino (PCCh), aprobó por unanimidad, el martes 30 de junio de 2020, la Ley de Seguridad Nacional para Hong Kong, y el jefe de Estado, Xi Jinping, la promulgó inmediatamente, según anunció la agencia oficial de noticias de China.

Esta ley entró en vigor el 1 de julio, aniversario de la devolución de la antigua colonia británica, el 1 de julio de 1997. El texto de esta nueva ley se agregará como un anexo a la Ley Básica de 1997, la constitución de Hong Kong. Hasta ahora, Hong Kong había gozado de una amplia autonomía, en virtud del principio "Un país, dos sistemas", beneficiándose de la libertad de expresión, la libertad de prensa, la libertad de religión y de una justicia independiente.

"El fin de Hong Kong como el mundo lo conocía"

Beijing tiene la intención de reprimir el movimiento independentista detrás de las protestas que han sacudido la ciudad de 7.5 millones de habitantes desde hace un año. "Para los miembros de la pequeña minoría que amenaza la seguridad nacional, esta ley será una espada suspendida sobre sus cabezas", advirtió el gobierno chino poco después de la promulgación. "Esto marca el fin de Hong Kong como el mundo lo conocía. La ciudad se convertirá en un estado policial secreto", reaccionó en Twitter Joshua Wong, protagonista del movimiento prodemocrático Demosisto junto con Nathan Law y Agnes Chow. En Facebook, Wong escribió que, a partir de ahora, es razonable "temer por la vida y la propia seguridad al participar en la resistencia democrática". El movimiento Demosisto, fundado en 2014, ha anunciado su disolución. Un "organismo de seguridad nacional", que depende directamente del régimen comunista, se establecerá en Hong Kong, agregó la agencia de noticias. Este organismo será responsable de recopilar información y procesar los ataques contra la seguridad nacional. Hay rumores de una sentencia de cadena perpetua máxima por violar la nueva ley, informa Reuters.

Una "sinización" que se extenderá a Hong Kong 

La adopción del proyecto de ley en primera instancia, el 28 de mayo de 2020, ha suscitado serias preocupaciones. La agencia Eglises d'Asie (EDA), de las Misiones Extranjeras de París, publicó el 24 de junio algunos extractos de la carta abierta dirigida al gobierno chino, firmada conjuntamente por la diócesis de Hong Kong. Las 86 organizaciones firmantes pidieron al "Comité Permanente de la Asamblea Nacional Popular [NPCSC] que rechace la reciente adopción por parte del Congreso Nacional del Pueblo de una decisión oficial que impone directamente la Ley de Seguridad Nacional para Hong Kong".

En el marco de la nueva ley, el gobierno tendrá el poder de extraditar a los acusados ​​para ser juzgados en territorio chino. La nueva legislación permitirá a las autoridades controlar todos los establecimientos educativos. Las escuelas también estarán sujetas a una ley aprobada el 12 de junio por el Consejo Legislativo de Hong Kong, que penaliza los insultos al himno nacional chino. El 18 de junio, el Departamento de Educación de Hong Kong ordenó a las escuelas primarias y secundarias exhibir la bandera nacional china y cantar el himno nacional en ciertas ocasiones. Estas son las mismas demandas que se han impuesto, como una condición al desconfinamiento, para la reapertura de los "lugares de actividad católica" en China. Estas condiciones de reapertura parecen tener como objetivo el fortalecimiento de la sinización de las religiones y la lealtad al Partido Comunista Chino, advirtió Eglises d'Asie.

En una entrevista con el sitio católico de habla inglesa Crux, el 4 de junio, el cardenal Joseph Zen Ze-kiun declaró sentirse sumamente preocupado por la nueva ley de Beijing. "Necesitamos un milagro del cielo", agregó el obispo emérito de Hong Kong. "Lamento decir que no tenemos nada que esperar del Vaticano. Durante los últimos años, no han dicho absolutamente nada para reprochar a China por su persecución", al contrario, "entregaron a la Iglesia al dominio chino".