China: se intensifica en Internet la lucha contra las religiones

Enero 11, 2022
Origen: fsspx.news

En su afán reafirmado de "sinizar" las religiones, es decir, de obligarlas a integrar las características chinas en sus creencias y prácticas, el Jefe de Estado chino ha decidido establecer un "pase digital" para los distribuidores de contenido religioso. Una medida que afecta especialmente a los cristianos.

Dado que el Partido Comunista Chino (PCCh) decidió en noviembre pasado dejar el camino abierto a Xi Jinping, quien podrá conservar su lugar como presidente en el XX Congreso programado para 2022, e incluso después, el dragón rojo siente que le crecen las alas, extendiéndolas incluso hasta Internet.

A partir de ahora, todo el contenido religioso publicado en línea en China desde el extranjero será censurado sistemáticamente: una medida que entrará en vigor el 1 de marzo de 2022.

"Las organizaciones o personas extranjeras y las organizaciones creadas por extranjeros no podrán operar servicios de noticias religiosas en línea en China", informó el 21 de diciembre el sitio de noticias Global Times, propiedad del PCCh.

En la tierra de los mandarines, el contenido religioso online procedente del exterior "incita a la subversión del poder estatal, viola el principio de independencia y autogestión y empuja a los menores a creer en la religión", explicó el Global Times: la sinización de las religiones, especialmente la católica, sigue siendo relevante en China.

Por tanto, en nombre del "principio de control democrático de las religiones", recordado en diciembre de 2021 por el líder de Beijing, la Navidad es considerada una "amenaza occidental" para la cultura china, y la retransmisión de la misa en San Pedro de Roma se convierte en un atentado contra la seguridad del Estado...

Esta es la razón por la cual las autoridades del distrito de Rongan (provincia de Guangxi) prohibieron las celebraciones de Navidad en las escuelas locales el 25 de diciembre de 2021. ¿La razón? Como se trata de una "fiesta occidental", la Navidad representa una amenaza para la cultura nacional china.

Los funcionarios locales del PCCh están realmente preocupados por la "proliferación en los últimos años de eventos relacionados con la Noche de Paz", una frase que se refiere a la Misa de Medianoche.

Además, se lanzó un llamamiento a los profesores "para trabajar en aras del mantenimiento de la tradición china", al tiempo que se exhortó a todos los ciudadanos a informar a la policía sobre las celebraciones navideñas.

Pero eso no es todo. Cualquier individuo u organización china que busque difundir contenido religioso en línea ahora necesitará autorización previa para hacerlo: en otras palabras, se trata nada más y nada menos que de establecer el "pase digital" para las actividades religiosas.

Una medida que, según las autoridades comunistas, pretende "garantizar la libertad de creencias de los ciudadanos" frente a quienes "utilizan la religión para realizar actividades en Internet que ponen en peligro la seguridad nacional".

Una falacia que provocaría risa, si los primeros en sufrir estas medidas no fueran los fieles católicos, una minoría en China -estimada, a fines de 2015, en 10.5 millones, o el 0.77% de la población- y para quienes el futuro está escrito más que nunca con puntos suspensivos.