Congreso celebrado en Roma por el décimo aniversario de Summorum Pontificum

Septiembre 26, 2017
Origen: fsspx.news

El 14 de septiembre del 2017, día de la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, se celebró un congreso titulado "Motu Proprio Summorum Pontificum de Benedicto XVI: Una juventud renovada para la Iglesia."

Este encuentro fue organizado por el Coetus Internationalis Summorum Pontificum, y fue llevado a cabo en el auditorio de la Universidad Pontificia de Santo Tomás de Aquino en Roma.

El congreso fue particularmente solemne este año, ya que se celebra el décimo aniversario del Motu Proprio que entró en vigor el 14 de septiembre del 2007. Más de 300 personas, entre ellas el cardenal Raymond Leo Burke, y muchas otras autoridades eclesiásticas se presentaron en la sala de conferencias del Angelicum.

Las conferencias

El Padre Vincenzo M. Nuara, OP, quien organizó el congreso, señaló en su discurso de apertura que el Motu Proprio de Benedicto XVI le dio a la Iglesia una juventud renovada, permitiendo a mucha gente joven acercarse más a la práctica de la religión.

Monseñor Guido Pozzo, secretario de la Comisión Pontificia Ecclesia Dei, proporcionó un informe sobre cómo se ha ido implementado el Motu Proprio en los distintos países. Afirmó que la evaluación parece positiva en su generalidad, aunque sigue habiendo algunos puntos que hay que determinar. Asimismo, lamentó el hecho de que el Motu Proprio haya recibido una acogida modesta en algunos países, por ejemplo, en Italia. Como prueba, citó las estadísticas oficiales de la Comisión Ecclesia Dei sobre la celebración, según el usus antiquior: en Francia, el número de Misas dominicales celebradas ha aumentado más del doble, yendo de 104, en el 2007, a 221 en el 2017 (430 si se añaden las celebradas por la FSSPX); en Alemania, aumentó de 35 a 54 (153 si se añaden las Misas celebradas mensualmente); en Gran Bretaña, de 18 a 40; en Italia, de 30 a 56 (107 si añadimos las misas entre semana); en Estados Unidos, de 230 a 480 (sin contar las misas de la FSSPX); en Polonia, de 5 a 40. Posteriormente, proporcionó también algunos prospectos para el futuro. Debido a que el problema de aceptar el rito antiguo dentro de la Iglesia está estrechamente relacionado con el problema de aceptar el Concilio Vaticano II, este rito debería desempeñar un papel doctrinal en el futuro, haciendo posible interpretar Vaticano II a la luz de la Tradición.

Los comentarios de Müller durante la conferencia
 

El cardenal Gerhard Müller, ex prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, procedió a dar una conferencia sobre las relaciones entre el dogma y la liturgia, rastreando el origen del dicho "lex orandi, lex credendidesde el inicio de la Iglesia hasta nuestros tiempos. "El colapso de la liturgia ha conducido al colapso de la fe", concluyó, "y en este sentido, Summorum Pontificum representa una esperanza para la Iglesia."

Don Jean Pateau, abad de Fontgombault, se lamentó por el hecho de que el Motu Proprio no haya recibido una mejor acogida en los monasterios alrededor del mundo. También explicó sus beneficios para la vida monástica y sacerdotal, e hizo una observación espiritual sobre las distintas partes de la Misa Tridentina.

La mañana finalizó con un brillante discurso dado por Martin Mosebach, un famoso ensayista alemán, sobre "la santa rutina o el misterio de la repetición". Basado en citas de la Sagrada Escritura y de los Padres de la Iglesia, pero también en principios estéticos de Jonah Joachim Winckelmann, dio un minucioso análisis crítico del párrafo 34 de la constitución Sacrosantum Concilium de Vaticano II sobre la liturgia, según la cual "los ritos... deben ser cortos, claros y libres de repeticiones inútiles."

Mosebach señaló la contradicción contenida en esa frase del Concilio, dado que por su propia definición la liturgia se conforma de actos que se repiten incesantemente, y cualquier intento de considerar algunos actos "útiles" y otros "inútiles" es, por tanto, necesaria y puramente arbitraria. También demostró la contradicción mediante la cual los fieles tradicionales que se benefician del Motu Proprio son los únicos a los que se les pide ser "bi-ritualistas", mientras que, generalmente hablando, la Iglesia pide a sus miembros adherirse solamente a un rito.

"¡No utilicen la palabra 'tradicionalistas' para referirse a ustedes mismos!"

La tarde comenzó con una conferencia dada por el cardenal Robert Sarah, prefecto de la Congregación para el Culto Divino, titulada "El Silencio y la Primacía de Dios en la Sagrada Liturgia". El cardenal explicó la importancia de la orientación ad Deum para la celebración de la Misa, insistiendo en que esto representa también una "ventaja pastoral". Posteriormente, señaló los beneficios del Motu Proprio Summorum Pontificum, que "ha contribuido en gran medida a poner fin a los escándalos de las divisiones en el Cuerpo de Cristo sobre la tierra, que se ocasionaron por la reforma litúrgica."

También expresó sus pensamientos sobre la creación de un único rito, que sería una síntesis del antiguo y del nuevo, y sobre "un mutuo enriquecimiento entre las dos formas". Sin duda alguna, sería bueno lograr que un día hubiera una sola forma del rito romano, pero debemos evitar absolutamente repetir el error hecho en la reforma litúrgica postconciliar, el error de imponer una reforma artificial desde arriba; el proceso de unificación debe ser lento y espontáneo, y, ciertamente, no está entre los planes de la Congregación para el Culto Divino. En cuanto a un enriquecimiento entre los dos ritos, el cardenal opina que "el rezo silencioso de las oraciones del ofertorio y del canon romano son prácticas que podrían enriquecer el rito moderno actual," mientras que el misal antiguo se podría beneficiar de una "expansión en su leccionario."

El cardenal finalizó su conferencia con tres llamamientos fervientes. En primer lugar, hizo una exhortación a quienes se oponen a la liturgia antigua: "visiten esas comunidades y conózcanlas, especialmente a su gente joven. No son nostálgicos." Luego hizo un llamamiento a los obispos: "Les pido humildemente... que abran sus corazones. El usus antiquior debería ser visto como una parte normal de la vida de la Iglesia del siglo XXI. Tal vez, estadísticamente hablando, sea sólo una pequeña parte de la vida de la Iglesia... pero no es inferior en modo alguno."

Y concluyó con un llamamiento a los católicos tradicionales: "Las personas les llaman "tradicionalistas". Algunas veces, ustedes mismos se llaman 'católicos tradicionalistas.'... Por favor, dejen de hacerlo. No pertenecen a una caja en un museo de curiosidades." "Si los diez años que han pasado desde la entrada en vigor de Summorum Pontificum significan algo, es eso precisamente. Si no se han liberado de los grilletes del 'ghetto tradicionalista', ¡por favor, háganlo ahora!"

Monseñor Markus Graulich
 

Monseñor Markus Graulich, subsecretario del Concilio Pontificio para los Textos Legislativos, dio una conferencia sobre el aspecto canónico del Motu Proprio, explicando que Summorum Pontificum, el cual es, primero y antes que nada, un documento legal (aun cuando tiene importantes implicaciones doctrinales), no puede ser considerado como una simple actualización del indulto de 1984; es, más bien, el paso de un indulto - es decir, un permiso especial concedido individualmente - a una ley universal de la Iglesia, y por tanto, en cierto sentido es lo opuesto al indulto. Luego de señalar que la principal ventaja del documento a nivel canónico es que proporcionó una respuesta negativa definitiva a la vexata quaestio de los canonistas (¿fue abrogada la Misa pre-conciliar?), se lamentó por el hecho de que un gran número de obispos han dado interpretaciones muy limitadas y sin fundamentos del documento papal; por ejemplo, que el "grupo estable" de fieles que solicitaban la celebración de la Misa según el rito antiguo tendría que haber existido antes del Motu Proprio para que su solicitud fuera legítima, o que necesariamente deben pertenecer a la misma parroquia, o que los sacerdotes no tienen ningún derecho de dar a conocer el rito antiguo a los fieles para animarlos a que lo soliciten. En resumen, finalizó diciendo que, diez años después, la recepción del Motu Proprio tiene algunos aspectos positivos y otros negativos.

El día terminó con una conferencia dada por el economista Ettore Gotti Tedeschi, ex presidente del Instituto para las Obras de Religión (IOR), quien ofreció una interpretación original de la liturgia católica empleando las categorías de la economía. Explicó que al igual que sucede en economía, la liturgia, cuando se desconecta de la moral y del destino eterno del hombre, produce lo contrario de lo que se supone debería producir, es deir, una mejora de la condición humana. A partir de su principio, dedujo un crítica de la Novus Ordo Missae, la cual nació, según sus declaraciones "en el mismo momento de la historia, con el mismo objetivo y, prácticamente, con el mismo nombre que el Nuevo Orden Mundial." En conclusión, esperó que el Motu Proprio Summorum Pontificum, al permitir que el rito antiguo se generalice más, ayude a la restauración de la unidad del culto y de la moral en la liturgia, y por tanto, a convertirla una vez más en la expresión del destino eterno del hombre.

-- Padre. Angelo Citati, FSSPX