Costa Rica: los obispos se oponen al libre acceso a la píldora del día después

Mayo 26, 2021
Origen: fsspx.news

La Conferencia Episcopal de Costa Rica (MCER) ha expresado su consternación por la decisión del gobierno de permitir que todas las mujeres que lo deseen tengan acceso a la "píldora del día después". Un paso más hacia la legalización del aborto.

Costa Rica a menudo se presenta como una de las democracias más pacíficas del mundo. Aunque, al mismo tiempo, se ha convertido, a lo largo de los años, en una de las más progresistas: una vergüenza para un país latino que tiene un 62% de católicos y un 22% de protestantes evangélicos.

El caso más reciente: la liberalización de la llamada píldora anticonceptiva "del día siguiente", que ya está disponible de forma gratuita en todos los establecimientos de salud del país, por decisión del Fondo de Seguro Social.

Cabe señalar a este respecto que la píldora del día siguiente tiene, en varios casos, una acción contragestiva, es decir, evita que un óvulo fecundado -y por tanto un bebé- se adhiera al útero: es, por consiguiente, un aborto. Un comunicado de prensa de la Pontificia Academia para la Vida del 31 de octubre de 2000 proporcionó una útil aclaración sobre este tema.

La Conferencia Episcopal de Costa Rica (MCER) se apresuró a reaccionar: "esta decisión viola el derecho fundamental a la vida, que es sagrada porque implica la acción creadora de Dios desde el principio", y que la criatura "permanece siempre en una relación especial con su Creador, que es su fin último", afirmaron con fuerza los prelados costarricenses, en un comunicado de prensa publicado el 5 de mayo de 2021.

Por lo tanto, "solo Dios es el Señor de la vida desde su inicio hasta su final: nadie, bajo ninguna circunstancia, puede reclamar el derecho a matar directamente a un ser humano inocente", recordaron los miembros de la MCER.

Este no es el primer intento del país en materia de liberación moral: ya en 2018, la Corte Suprema declaró inconstitucional la prohibición del matrimonio entre personas del mismo sexo.

Dos años después, el país se convirtió en el primer país de Centroamérica en legalizar esta práctica...

¿Cómo se llegó a este punto en un país predominantemente católico? Todo se remonta a las elecciones presidenciales de 2018: ese año, el 1 de abril, los costarricenses eligieron a Carlos Alvarado para el cargo supremo, con casi el 61% de los votos.

El nuevo jefe de estado, un católico no practicante de centroizquierda, de 38 años de edad y de habla francesa, desafió todos los pronósticos, luego de que se le atribuyeran bajas intenciones de voto en varias encuestas. La votación, según los observadores, registró un "choque religioso" en torno al tema del matrimonio entre personas del mismo sexo que dividió todos los debates.

La reciente medida para liberalizar la píldora del día siguiente es, por su parte, un paso más hacia la legalización del aborto: a principios de marzo de 2021, la ONG costarricense Movimiento por un Aborto Legal presentó una iniciativa dirigida a despenalizar el aborto, que está en espera de ser presentada en el Parlamento si la propuesta recoge al menos 170,000 firmas...

"Pedimos que no se permita impulsar una política que va en contra de la vida del ser más vulnerable que es el embrión humano", advirtió, por su parte, la conferencia episcopal, que duda de ser escuchada por un ejecutivo poco inclinado a defender los valores de la vida, en un país donde la tasa de natalidad está a la baja desde hace varios años.