Cristianos de Kerala: la tentación del éxodo

Septiembre 14, 2022
Origen: fsspx.news
Una boda en una iglesia en Kerala

Según un estudio, más de las tres cuartas partes de los jóvenes católicos de entre 20 y 32 años han optado por abandonar Kerala, uno de los bastiones del catolicismo en la India. Si la tendencia continúa, las consecuencias para la Iglesia local prometen ser dramáticas.

En Kerala (estado al sur de la India) los católicos, del rito siro-malabar, reclaman una presencia que se remonta a los tiempos apostólicos, cuando el apóstol Santo Tomás evangelizó su tierra.

Esta cristiandad ha sabido resistir numerosos ataques del exterior, pues ha estado expuesta a los romanos, árabes, chinos, portugueses, holandeses, y más recientemente a los ingleses.

Pero la gran amenaza que se cierne sobre la Iglesia de Kerala es la tentación del éxodo. Aunque el cristianismo sigue siendo la tercera religión más grande en Kerala con un 18% de 33 millones de personas, su importancia disminuye constantemente: era más del 20% hace diez años, y 32% a principios del siglo XXI.

A diferencia de lo que se puede observar en otros grupos religiosos de Kerala, los cristianos tienden a emigrar con sus familias a países extranjeros para establecerse allí de forma permanente. Las siguientes generaciones adoptan con mayor frecuencia la nacionalidad de su país adoptivo y rara vez se reconectan con la tierra de sus antepasados.

Por tanto, los países que integran el Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo (CCG) albergan a casi el 90% de los emigrantes de Kerala, hasta el punto de que se ha erigido un vicariato apostólico especialmente para ellos en el sur de Arabia.

Esta tendencia migratoria debilita a los católicos que permanecen en el país: las familias son cada vez más escasas, las tierras que antes eran de cristianos pasan ahora a manos de hindúes o musulmanes, lo que lleva a una evolución demográfica que pesa cada vez más sobre la Iglesia, con el riesgo de debilitar el importante papel político que ha jugado en la región hasta ahora.

Las autoridades federales indias, por su parte, no tienen motivos para frenar un movimiento que no solo permite la eliminación del cristianismo, sino que también fortalece la economía del país, dado el volumen de remesas que los trabajadores migrantes envían a sus familias en Kerala.

Además de esta tentación del éxodo, la Iglesia se enfrenta al descenso de la natalidad entre los católicos: si no se hace nada para invertir la tendencia, el número de cristianos está condenado a disminuir inexorablemente en este Estado que se jacta de beneficiarse de la herencia apostólica.