El camino sinodal hacia una Iglesia nacional alemana (5): el papel del ZdK

Noviembre 28, 2019
Origen: fsspx.news
Asamblea General del ZdK en Bonn-Bad Godesberg, 2017.

Aunque la decisión del "camino sinodal" fue tomada por la Conferencia Episcopal de Alemania (DBK), el Comité Central de Católicos Alemanes (ZdK) tuvo que dar su autorización previa para seguir adelante. Este último es un elemento esencial del proceso: por su representación, por sus medios materiales, pero especialmente por su corresponsabilidad, según el término que reclama.

Antes de delimitar la relación entre las dos entidades que realizarán este camino sinodal y el mecanismo de su colaboración, es necesario conocer la naturaleza del ZdK a través de su historia.

El nacimiento de una organización laica católica en Alemania

La revolución de marzo de 1848 brindó a las asociaciones confesionales cierta libertad de acción que hasta entonces les había sido denegada. El 23 de marzo de 1848, Adam Franz Lennig, canónigo de Maguncia, fundó la Asociación Pío (Piusverein), llamada así por el Papa Pío IX, entonces reinante, para la libertad religiosa. Esta iniciativa se reprodujo de inmediato en todas partes, por lo que se creó una cadena de Piusvereine en toda Alemania.

El movimiento era tan extenso que, ya en octubre de 1848, se organizó un gran encuentro en Maguncia: fue el primer Katholikentag, la Jornada Católica. Las asociaciones formaron una gran unión: la Asociación Católica Alemana. Esta última envió inmediatamente una delegación a la Asamblea Nacional para protestar contra la supresión de los jesuitas y exigir la libertad de la educación católica. El éxito logrado en estos dos puntos tuvo un gran impacto.

El rápido desarrollo del movimiento asociativo y la organización anual del Katholikentag requirieron cierta centralización. En 1868, se eligió un Comité Central para la preparación de las Jornadas Católicas y la implementación de sus resoluciones. La dirección fue encomendada al Príncipe Carlos VI de Löwenstein-Wertheim-Rosenberg, quien se hizo cargo durante 30 años. Este noble alemán, miembro del Reichstag para el Zentrum, partido político católico en Alemania, se casó dos veces y dos veces enviudó, tomando posteriormente el hábito dominico en 1907 para ser ordenado sacerdote en 1908.

Clemens Heidenreich Droste lo sucedió hasta 1920 y, a su vez, fue sucedido por el Príncipe Luis de Löwenstein-Wertheim-Rosenberg, hijo del Príncipe Carlos VI, y ocupó el cargo hasta 1949. Bajo el régimen nazi, el comité fue reprimido y las jornadas católicas quedaron suspendidas. Se reanudaron hasta 1948. Durante este período, para superar la suspensión del Comité Central, se formaron grupos católicos en todas las parroquias, decanatos y ciudades, que se integraron en los comités diocesanos.

La nueva forma del período de posguerra: el ZdK

Al final de la guerra, el Comité Central tuvo que unir y coordinar los comités diocesanos a nivel nacional con las asociaciones. Este movimiento de integración duró ocho años (1945-1953): fue necesario acordar la autoridad del episcopado en el Comité Central. Aquí surgió la dificultad habitual planteada por el estatuto de la Acción Católica. En 1952, en presencia del cardenal Josef Frings, presidente de la Conferencia Episcopal, se estableció el Comité Central de acuerdo con los estatutos elaborados por el presidente del Comité Central y el presidente de la Conferencia Episcopal.

Desde el primer párrafo se afirmaba que "el Comité Central de Católicos Alemanes es la unión de fuerzas activas en el apostolado laico de la Iglesia católica en Alemania, respaldado por la autoridad de los obispos".

Desde 1950, el Katholikentag empezó a reunirse nuevamente cada dos años, en diferentes ciudades, bajo la responsabilidad del Comité Central del ZdK, ahora encabezado por el Príncipe Carlos VII de Löwenstein-Wertheim-Rosenberg, hijo del Príncipe Luis, quien permanecería en el cargo hasta 1968.

La emancipación de los laicos (1967)

En el Concilio Vaticano II, la nueva concepción de la Iglesia trastornó el papel y el lugar de los laicos. El decreto Apostolicam actuositatem sobre el apostolado de los laicos declara que: "El apostolado de los laicos nunca puede faltar en la Iglesia, porque es consecuencia de su vocación cristiana" (No. 1). El texto explica que el apostolado laico no proviene del clero como titular del ministerio ordenado, sino directamente de Cristo o de la unión de los laicos "con Cristo Cabeza" y "como participación de la misión salvífica de la Iglesia misma" (Núms. 2 y 3).

El ZdK se transformó a partir de este cambio. Su definición se renovó: los Estatutos de 1952 hablaban de una "unión respaldada por la autoridad de los obispos", los nuevos Estatutos de 1967 describen una "unión reconocida por la Conferencia Episcopal de Alemania". La unión respaldada, y por lo tanto dependiente, se convirtió en una unión independiente y responsable del apostolado de los laicos. Como resultado, los representantes diocesanos del ZdK ya no son nombrados por sus respectivos obispos, sino por el consejo diocesano o su equivalente (Estatutos 1967, § 4).

Los miembros nombrados por la Asamblea Plenaria ya no necesitan la aprobación episcopal (Estatutos 1967, § 4). Además, la competencia y responsabilidad de las dependencias pasaron de los obispos a la recién creada Secretaría General del ZdK (Estatutos 1967, § 11). Finalmente, el trabajo del ZdK ya no depende del acuerdo explícito de los obispos y sus decisiones ya no están sujetas a su confirmación. Por lo tanto, la nueva tarea del ZdK es asesorar a los obispos en asuntos de vida social y eclesial (Estatutos 1967, § 2b).

Friedrich Kronenberg, primer secretario general del comité, resumió esta evolución en 1970: en un siglo de historia, el ZdK "ha tomado conciencia del valor de la pluralidad de estructuras. El ZdK entiende, gracias a su conocimiento del fundamentalismo eclesiástico (sic), el valor de una cierta autonomía de su propio trabajo. Por lo tanto, hoy, el ZdK tiene la tarea especial de garantizar que la unificación estructural de la Iglesia no se lleve a cabo en base a ideas de unidad mal entendidas, sino que en este asunto también se respete la pluralidad.

Thomas Sternberg, presidente del ZdK.

La marca del Sínodo de Wurzburgo (1975)

El Sínodo de Wurzburgo (1971-1975) produjo una nueva actualización de los Estatutos, particularmente en que se decidió celebrar una reunión bienal de una Conferencia Conjunta entre la DBK y el ZdK - una forma de continuar el sínodo de manera casi permanente. Otros cambios se produjeron después de la reunificación de Alemania en 1990, pero también en 1995 y 2001 para permitir que los extranjeros pudieran pertenecer al ZdK.

A través de las sucesivas versiones de sus Estatutos, el ZdK afirmó cada vez más su autonomía. Así, en la versión de 1975, se expresa claramente la responsabilidad y la independencia de sus decisiones:

"1. El Comité Central de Católicos Alemanes es una asociación de representantes de los consejos diocesanos y asociaciones católicas, así como también de instituciones de apostolado laico y otras personalidades de la Iglesia y la sociedad. 2. Es el órgano reconocido por la Conferencia Episcopal de Alemania, como se define en el decreto del Concilio sobre el apostolado de los laicos (No. 26) para la coordinación de las fuerzas del apostolado laico y para la promoción de la actividad apostólica de la Iglesia 3. Los miembros del Comité Central toman sus decisiones bajo su propia responsabilidad y, por lo tanto, son independientes de las decisiones de otros órganos. (§ 1 Estatutos 1975).

¿Qué queda de católico en esta institución? Esencialmente dos puntos: 1) Cualquier modificación hecha a los Estatutos elaborados por la Asamblea Plenaria requiere la aprobación de la Conferencia Episcopal de Alemania. 2) El presidente elegido por la Asamblea Plenaria debe ser confirmado por la Conferencia Episcopal. Este último punto es meramente teórico, pues ya ha sucedido al menos una vez que un presidente no es aprobado por la DBK.

Una especie de partido político católico

Hoy, el ZdK se ha convertido en la estructura oficial que garantiza una verdadera representación de los católicos en el espacio público alemán. Participa regularmente en las consultas de los partidos políticos e interviene en los debates de la sociedad. Es, en cierto modo, el partido político de la Iglesia, pero "secularmente" independiente.

Esta evolución se manifiesta, por un lado, a través de la personalidad de los líderes del ZdK. Desde 1968, los siete presidentes que se han sucedido provienen del medio político, especialmente de la Unión Demócrata Cristiana de Alemania (CDU) o de la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU).

Por otro lado, según los Estatutos de 2001, actualmente vigentes, el ZdK está compuesto por asociaciones e instituciones católicas y consejos diocesanos, pero también por personalidades del mundo de la ciencia, la Iglesia y la sociedad. Las asociaciones nominan a 97 delegados, los consejos diocesanos a 84 y, juntos, eligen a 45 personalidades. Hoy, casi la mitad de estas personalidades son miembros activos de partidos políticos: CDU, CSU, el Partido Verde y el Partido Socialdemócrata (SPD). Esto permite hacerse una idea de las tendencias de los miembros del comité, porque si esos son los miembros electos, así son también los electores.

Sin duda, esta composición explica las posturas tan progresistas del ZdK sobre la moral católica. He aquí algunos ejemplos:

En 1998, el Comité apoyó a grupos que se oponían a la encíclica Humanae Vitae, y en particular a la asociación Donum Vitae, que emitía certificados para poder realizarse un aborto, y que fue prohibida por Juan Pablo II. Este apoyo continúa hasta el día de hoy. En noviembre de 2012, el ZdK propuso la admisión de los católicos divorciados y vueltos a casar a la comunión. En mayo de 2015, abogó por la bendición de las parejas homosexuales.

En diciembre de 2017, el ZdK aprobó las siete "Tesis de Osnabrück" sobre la cuestión de las "Mujeres en cargos eclesiásticos". Estas tesis, desarrolladas durante un congreso ecuménico, afirman que "lo que debe justificarse no es el acceso de las mujeres a los ministerios y cargos de la Iglesia, sino su exclusión; la cuestión de determinar si Dios ha dado una regla inmutable para designar al titular de un cargo eclesiástico puede y debe permanecer abierta". En 2019, se reafirmó la demanda de acceso de las mujeres a todas las funciones eclesiásticas.

La participación del ZdK en el camino sinodal

Los días 23 y 24 de noviembre de 2018, la Asamblea Plenaria del ZdK emitió una resolución sobre el informe MHG (ver artículo anterior) titulada: "¡Una acción decisiva conjunta, ahora!". Esta resolución deplora la timidez de la DBK y la insuficiencia radical de las medidas tomadas en Fulda dos meses antes. Y no duda en afirmar:

"Las estructuras de poder eclesiásticas y clericales de la Iglesia deben ser desmanteladas rápidamente, ¡porque el problema radica en el sistema! (...)
Ha llegado el momento de un cambio. Por eso exigimos:

- La separación del poder ejecutivo y judicial en el derecho canónico. Exigimos una jurisdicción administrativa eclesiástica independiente en el territorio de la Conferencia Episcopal de Alemania.
- La participación equitativa de laicos y personas consagradas en la dirección de la Iglesia para promover una transparencia total y combatir la clericalización denunciada por el Papa Francisco.
- El acceso de las mujeres a todas las funciones eclesiásticas para colocarlas en igualdad de condiciones con los hombres.
- La abolición del celibato obligatorio.
- El reconocimiento de las múltiples formas de vida y realidades de vida en la moral sexual de la Iglesia. [Esto debe entenderse como: aceptar toda la agenda LGBT.]
- El reconocimiento de la autoridad para tomar decisiones de todas las personas bautizadas y consagradas en todos los niveles de la Iglesia.

"Hacemos un llamado a los obispos alemanes para que tomen la ofensiva, junto con los laicos comprometidos (mujeres y hombres), entre otros en los comités de corresponsabilidad, para discutir las cuestiones futuras y sacar conclusiones. El ZdK está dispuesto a participar en el proceso de reforma necesario. Pero es inútil ofrecer al pueblo de Dios una terapia calmante y relajante. ¡Lo que necesitamos ahora es una acción conjunta valiente y orientada a objetivos! Estas solicitudes fueron presentadas a la DBK durante una conferencia conjunta.

Cuando se anunció la decisión de lanzar un camino sinodal, el 13 de marzo de 2019, en Lingen, se había consultado previamente al ZdK. Su presidente, Thomas Sternberg, acordó participar bajo la condición expresa de que el proceso fuera "vinculante", como se especifica en el comunicado de prensa del ZdK publicado el 14 de marzo de 2019. El 22 de marzo, el Praesidium del ZdK proporcionó las siguientes aclaraciones:

"En los foros [preparatorios] del "Camino sinodal", se debe exhortar a las personas para que preparen un formato vinculante para la cooperación en la toma de decisiones. No debe haber una doble estructura en cuanto a la Conferencia Conjunta, sino más bien una aclaración de cómo los procesos en torno al "Camino sinodal" estarán vinculados a la Conferencia Conjunta. El ZdK deberá participar en este proceso en igualdad de condiciones. Las reglas de procedimiento deberán ser establecidas conjuntamente por el ZDK y la DBK".

Finalmente, los días 10 y 11 de mayo de 2019, la Asamblea Plenaria del ZdK aprobó esta decisión:

"La Asamblea Plenaria del ZdK acoge con beneplácito la decisión de la DBK de formar un "camino sinodal" vinculante con el ZdK, y reafirma la resolución del 24 de noviembre de 2018: "¡Una acción decisiva conjunta, ahora!". Asimismo, encomienda al Praesidium proseguir la cooperación con la DBK de manera vinculante y bajo una dirección común. La Asamblea General solicita al Praesidium la creación de un foro paralelo a los foros ya propuestos por la DBK sobre el tema el "acceso de las mujeres a las ordenaciones".

Sin lugar a dudas, los católicos comprometidos en Alemania ya están en camino hacia una nueva Iglesia nacional, donde avanzan a grandes pasos. Se ven a sí mismos como los pioneros de una transformación radical de la constitución de la Iglesia, que se ha vuelto obsoleta a sus ojos. Están persuadidos de que la historia les dará la razón. La sinodalidad les sirve como un arma de destrucción masiva de la jerarquía sagrada para lograr la democratización total de la Iglesia.

El Sínodo para la Amazonía no fue más que una prueba comparado a lo que se está preparando bajo el liderazgo de la DBK y el ZdK.