El cardenal Zen preocupado por las posibles restricciones al rito tridentino

Junio 17, 2021
Origen: fsspx.news
El cardenal Joseph Zen

El cardenal Joseph Zen, obispo emérito de Hong Kong, calificó de "noticias inquietantes" las posibles restricciones a la celebración de la Misa según el rito tridentino.

Como recordatorio, una fuente de la Congregación para el Culto Divino dijo a CNA a principios de junio, que la congregación podría emitir muy pronto un documento que modificaría algunas de las disposiciones del motu proprio Summorum Pontificum.

Algunos rumores similares comenzaron a difundirse desde finales de mayo, después de que el Papa Francisco sostuvo una sesión de preguntas y respuestas a puerta cerrada con los miembros de la Conferencia Episcopal de Italia reunidos en Roma para su asamblea plenaria anual.

Dirigiéndose a los obispos, Francisco hizo alusión a las nuevas regulaciones sobre la celebración de la Misa bajo su "forma extraordinaria", pero no dio detalles, según informaron dos obispos que participaron en la conferencia. 

Estas fuentes finalmente dijeron a CNA que el Papa declaró que actualmente una tercera versión del documento se encuentra en revisión.

¿Qué daño hay en hacer accesible a todos la forma extraordinaria del rito romano?

Este es el título elegido por el cardenal Zen para el escrito que publicó en su blog oldyosef. Una pregunta que parece muy relevante, pero que algunos ni siquiera quieren escuchar.

El alto prelado comienza diciendo que no es un faccioso y recuerda que "trabajó activamente, como sacerdote y como obispo, por la reforma litúrgica posterior al Concilio Vaticano II, tratando también de limitar los excesos y abusos, que lamentablemente no faltaron en mi diócesis", añadió.

"No obstante", continúa, "no puedo negar, basándome en mi experiencia en Hong Kong, todo el bien que surgió del motu proprio Summorum Pontificum y de la celebración de la Misa tridentina. Es un grupo de fieles que, desde hace décadas, participa en esta forma que proviene de las riquezas litúrgicas de nuestra Tradición".

A continuación, alaba los frutos de la Misa tridentina: "En la comunidad que participa en la forma extraordinaria en Hong Kong, ha habido muchos jóvenes que, a través de esta Misa, han redescubierto el sentido de la adoración y de la reverencia que le debemos a Dios, nuestro Creador".

La Misa de su infancia

Lo que sigue es una prueba más de la universalidad de la Misa tradicional. Es también un hermoso testimonio de su valor para engendrar vocaciones.

"Yo trabajé en aras de la reforma litúrgica, pero no puedo olvidar la Misa de mi infancia. No puedo olvidar cuando era niño en Shanghai y mi padre me llevaba a Misa todos los días. Sentía tanta reverencia, estaba tan fascinado (¡y todavía lo estoy!) por la belleza del canto gregoriano, que creo que esta experiencia alimentó mi vocación al sacerdocio, como lo ha hecho con tantos otros".

"Recuerdo a muchos fieles chinos (y no creo que todos supieran latín...) participando en estas ceremonias litúrgicas con gran entusiasmo, tal como puedo presenciarlo ahora en la comunidad que participa en la Misa tridentina en Hong Kong".

Finalmente, la conclusión es muy clara: "La Misa tridentina no divide; al contrario, nos une a nuestros hermanos y hermanas de todas las edades, a los santos y mártires de todos los tiempos, a los que lucharon por su fe y encontraron en ella un alimento espiritual inagotable".