El culto pagano de la Pachamama a la luz de la Declaración de Abu Dabi

Noviembre 30, 2019
Origen: fsspx.news
Basílica de San Pedro, en Roma.

El 30 de octubre de 2019, en el sitio web LifeSiteNews, Maike Hickson retomó las declaraciones de varios cardenales y obispos que condenaron los ritos paganos en torno a las estatuillas de la Pachamama (Diosa de la Madre Tierra en la cosmogonía andina), durante el último sínodo. Estos prelados felicitaron a los dos jóvenes que lanzaron al Tíber, el 21 de octubre, las estatuillas entronizadas en la iglesia de Santa María en Traspontina, cerca de la basílica de San Pedro.

Durante una entrevista con Raymond Arroyo, de EWTN, el 24 de octubre, el cardenal Gerhard Ludwig Müller, exprefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, afirmó que "el gran error fue introducir ídolos en la Iglesia, y no haberlos eliminado, porque según la ley de Dios - el primer mandamiento - la idolatría es un pecado grave y no debe mezclarse con la liturgia cristiana".

El cardenal Walter Brandmüller, uno de los cuatro cardenales que redactó las Dubia sobre la exhortación Amoris laetitia, elogió la eliminación de las estatuillas de la Pachamama de una iglesia católica y llamó "profetas" a quienes llevaron a cabo esta acción. "Los dos jóvenes que arrojaron esos ídolos grotescos al Tíber no cometieron un robo, sino que llevaron a cabo un acto simbólico como los que vemos con los profetas del Antiguo Testamento, con Jesús - viene a la mente la purificación del Templo (cuando los mercaderes fueron expulsados), con San Bonifacio, que destruyó el roble de Thor cerca de Geismar", declaró el prelado alemán concluyendo: "Estos dos valientes 'Macabeos' que eliminaron 'la abominación de la desolación instalada en el lugar santo' son los profetas de nuestros tiempos".

"El concepto de una Madre Tierra es inaceptable. Es puro paganismo"

Uno de estos dos jóvenes es Alexander Tschugguel, de 26 años. Un activista pro-vida austríaco. El 4 de noviembre, explicó las razones de su proceder a Jeanne Smits: "Para mí, las cosas estaban muy claras. Me encontraba en Roma para asistir a varias conferencias al comienzo del sínodo. Fui a Santa María en Traspontina. En mi opinión, no había ninguna duda de que esas figuras representaban a ídolos paganos. La gente se postró ante ellos, frente a imágenes talladas de la Madre Tierra, y en este punto todos estamos de acuerdo, porque incluso durante las conferencias de prensa del sínodo, dijeron que se trataba de símbolos de la fertilidad y de la Madre Tierra. Este hecho me bastó para estar seguro de que eran símbolos de la Madre Tierra, aun cuando la Madre Tierra ya es en sí misma un objeto pagano.

"Como católico, creo que Dios es el creador de la tierra. (...) El concepto de una Madre Tierra es teológicamente inaceptable. Es puro paganismo y nada más, y agregaría incluso que la Madre Tierra es el ejemplo típico del paganismo. Esto me bastó para estar absolutamente seguro de que esas estatuillas representaban un ídolo pagano".

Y este valiente soldado de Cristo agregó de manera muy pertinente: "Lo interesante aquí es que se trata de una religión fabricada. Las personas que se encontraban presentes en la iglesia de Santa María en Traspontina eran en su mayoría brasileños. En Brasil, no existe la Pachamama entre las tribus indígenas, sino que forma parte de las religiones de los Andes. Es una nueva religión, resultado de distintas mezclas, que fue inventada hace tan solo unas décadas, y que hoy es promovida por nuestra propia Iglesia, por la única Iglesia verdadera, la única que puede darnos todas las gracias. Es por eso que Dios la fundó, para que nos diera la doctrina, las gracias y el camino para seguir a Cristo y entrar al cielo. Ese es el propósito de la Iglesia; no le corresponde redefinir qué es la religión ni inventar una nueva religión. Eso es imposible".

Monseñor José Luis Azcona Hermoso, obispo emérito de la ciudad brasileña de Marajó, condenó los rituales paganos realizados con las estatuas de la Pachamama calificándolos como un "sacrilegio demoníaco", y declaró en una homilía el 20 de octubre que "la Madre Tierra no debe ser adorada, porque todo - incluso la tierra misma - está bajo el dominio de Jesucristo. No es posible que haya espíritus con un poder igual o superior a Nuestro Señor o la Virgen María". Y agregó que "la Pachamama no es y nunca será la Virgen María. Decir que esta estatua representa a la Virgen María es una mentira. No es Nuestra Señora del Amazonas, porque la única Señora del Amazonas es María de Nazaret. No se deben crear mezclas sincretistas. Todo esto es imposible: la Madre de Dios es la Reina del cielo y de la tierra".

Monseñor Marian Eleganti, obispo auxiliar de Chur (Suiza), describió los ritos paganos llevados a cabo en el Vaticano como un "escándalo", afirmando que incluso si aceptáramos las palabras del Papa respecto a que las estatuas no tenían un significado idólatra: "seguiría siendo un escándalo, porque lo que sucedió se parece demasiado a la idolatría y a la roca de Pedro [el Papa] no pareció importarle". Por el contrario, agregó el prelado suizo, el Papa "incluso defiende los rituales celebrados en los jardines del Vaticano" que son "ajenos al cristianismo". "No es entendible para los espectadores que la veneración de la Pachamama durante el Sínodo para la Amazonía, manifestada públicamente, no sea un acto idólatra", concluyó.

En Abu Dabi, Francisco y Ahmed el-Tayeb, gran imán de Al-Azhar.

"El culto rendido a la Pachamama es la consecuencia lógica de la Declaración de Abu Dabi"

El 27 de octubre, Monseñor Athanasius Schneider ofreció una crítica muy completa de este culto pagano, demostrando la conexión lógica - e ideológica - que lo vincula con la Declaración de Abu Dabi "sobre la Fraternidad Humana por la Paz Mundial y la Convivencia Común", firmada conjuntamente por Francisco y el Gran Imam de Al-Azhar, el 4 de febrero de 2019 - ver el comunicado del Superior General de la Fraternidad San Pío X sobre este tema.

El obispo auxiliar de Astaná (Kazajstán) escribe sin rodeos: "La frase del documento de Abu Dabi, que expone lo siguiente: 'El pluralismo y la diversidad de religión, color, sexo, raza e idioma son una sabia voluntad divina, por la cual Dios creó a los seres humanos', encontró su realización práctica en las ceremonias de la veneración de las estatuas de madera, que representan deidades paganas o símbolos culturales indígenas de fertilidad. Esta es la consecuencia práctica lógica de la declaración de Abu Dabi".

Y el prelado kazajo hizo un llamado a la oración y la reparación: "Sería bueno que todos los verdaderos católicos, y ante todo los obispos, así como los sacerdotes y fieles laicos, formaran una cadena mundial de oraciones y actos de reparación por la abominación de la veneración a los ídolos de madera perpetrada en Roma durante el Sínodo para la Amazonía. Frente a un escándalo tan evidente, es imposible que un obispo católico guarde silencio, eso sería indigno de un sucesor de los Apóstoles. El primero en la Iglesia que debe condenar tales actos y hacer reparación es el Papa Francisco. La reacción correcta y cristiana frente a la danza en torno a la Pachamama, el nuevo Becerro de Oro, en el Vaticano, debe consistir en una protesta digna, una corrección de este error, y especialmente en actos de reparación".

El 28 de octubre, el Padre Davide Pagliarani, Superior General de la Fraternidad San Pío X, exhortó a todos sus miembros a "un día de oración y penitencia restauradora, porque no podemos permanecer indiferentes ante tales ataques a la santidad de la Iglesia, nuestra madre" - leer el texto completo del comunicado de prensa.

El 6 de noviembre, Monseñor Carlo Maria Vigano, ex nuncio de los Estados Unidos que denunció la complicidad de la que se beneficiaron en las altas esferas los autores de abusos sexuales, concedió una entrevista a Diane Montagna de LifeSiteNews, donde habló sobre el vínculo entre el culto a la Pachamama y la Declaración conjunta de Francisco y el Gran Imam de Al-Azhar: "En Abu Dabi, el Papa Francisco declaró por escrito que todas las religiones son el resultado de la "sabia voluntad de Dios". A pesar de la corrección fraterna que le presentó en persona y por escrito Monseñor Athanasius Schneider, el papa Francisco ordenó que su declaración herética se enseñara en las universidades pontificias y que se creara una Comisión especial para difundir este grave error doctrinal.

"De acuerdo con esta doctrina aberrante, no resulta sorprendente que el paganismo y la idolatría también formen parte de las religiones deseadas por Dios. El Papa nos lo mostró y lo implementó personalmente, profanando los Jardines del Vaticano y la Iglesia de Santa María en Traspontina, profanando la Basílica de San Pedro y la misa de clausura del sínodo al colocar sobre el altar de la confesión esta figura idólatra, estrechamente relacionada con la Pachamama".

El prelado romano señala que "el pontificado del Papa Francisco está plagado de actos sensacionalistas destinados a socavar doctrinas, prácticas y estructuras que hasta ahora se consideraban consustanciales con la Iglesia católica. Él mismo definió este proceso como un "cambio de paradigma", es decir, una ruptura clara con la Iglesia que le precedió". 

Y concluye diciendo: "Los organizadores y protagonistas del sínodo ciertamente han logrado uno de sus objetivos: hacer que la Iglesia sea más amazónica y el Amazonas menos católico. El paradigma amazónico no es el final del proceso de transformación al cual tiende la "revolución pastoral" promovida por el actual magisterio papal, sino que sirve como una plataforma para transportar lo que queda de la estructura católica a una religión universal indistinta".

El 12 de noviembre, se publicó una Protesta contra los actos sacrílegos del papa Francisco, con fecha del 9 de noviembre, traducida a siete idiomas y firmada por un centenar de clérigos y académicos. En ella se lee: "El Papa Francisco... confirmó la declaración no corregida de Abu Dabi al implementar un "comité interreligioso", que recibió el nombre oficial de "Alto Comité", ubicado en los Emiratos Árabes Unidos, para promover los "objetivos" del documento; y al promover una directiva del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso dirigida a los responsables de todos los institutos católicos de educación superior, e indirectamente a los profesores universitarios católicos, donde se les pedía que garantizaran "la mayor difusión posible del Documento", que incluye la afirmación no corregida de que Dios quiere que exista la "diversidad de religiones" tanto como quiere "la diversidad de colores, géneros, razas e idiomas".

Asimismo, la Protesta recuerda lo siguiente: "Todo culto de adoración rendido a una persona o cosa distinta al único Dios verdadero, la Santísima Trinidad, constituye una violación del primer mandamiento. Cualquier participación, sin importar la forma, en la veneración de ídolos está condenada por este mandamiento y constituye un pecado objetivamente grave, independientemente de la culpa subjetiva, de la cual solo Dios es juez. San Pablo enseñó a la Iglesia primitiva que el sacrificio ofrecido a los ídolos paganos no se ofrecía a Dios sino a los demonios, como lo afirma en su primera carta a los corintios: "¿Qué es, pues, lo que digo? ¿Que lo inmolado a los ídolos es algo? ¿O que el ídolo es algo? Al contrario, digo que lo que inmolan [los gentiles], a los demonios lo inmolan, y no a Dios, y no quiero que vosotros entréis en comunión con los demonios. No podéis beber el cáliz del Señor y el cáliz de los demonios. No podéis participar de la mesa del Señor y de la mesa de los demonios" (1 Cor 10, 19-21).

FSSPX.Actualidad ha creado para sus lectores un expediente completo sobre el Sínodo para la Amazonía.