El estado de la diplomacia vaticana en el 2021

Febrero 17, 2021
Origen: fsspx.news
Entrada a la Academia Pontificia Eclesiástica donde se forman los diplomáticos de la Iglesia

La audiencia concedida por el Papa Francisco a los organismos diplomáticos acreditados ante la Santa Sede brinda una oportunidad para examinar el informe anual sobre las relaciones que mantiene el Vaticano con los distintos países del mundo.

La actividad diplomática está regulada por la segunda sección de la Secretaría de Estado, que la representa a diario en los numerosos países en los que la Iglesia ejerce, o intenta ejercer, una cierta influencia.

Como recordó la oficina de prensa del Vaticano, en febrero de 2021, nada menos que 188 países mantienen relaciones diplomáticas con la Santa Sede.

A esto hay que sumar la Unión Europea (UE) y la Soberana Orden Militar de Malta. Además, hay 88 cancillerías de embajadas con sede en Roma, incluidas de nuevo las de la UE y la de la Orden de Malta.

También están las oficinas de la Liga de los Estados Árabes, la Organización Internacional para los Migrantes y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

En el marco del bilateralismo tan importante para la Santa Sede, durante el pasado año se firmaron o renovaron varios acuerdos: el 12 de octubre de 2020, se firmó un séptimo acuerdo adicional entre la Santa Sede y la República de Austria, por el que se modificó la Convención para el Reglamento de Relaciones Patrimoniales aprobado el 23 de junio de 1960.

Este protocolo especifica, entre otras cosas, el monto de la indemnización que el Estado austriaco debe pagar a la Iglesia, "dada la abolición de la dotación del clero resultante de la antigua legislación". Según los términos del acuerdo, Austria promete 17,295,000 euros anuales a la Iglesia.

El 17 de enero se firmó el acuerdo marco entre la Santa Sede y la República Democrática del Congo, que establece de manera notable la libertad de la Iglesia en su actividad apostólica. También fueron regulados diversos ámbitos: establecimientos educativos católicos, la enseñanza de la religión en las escuelas, la actividad caritativa de la Iglesia, la pastoral en las Fuerzas Armadas, instituciones penitenciarias y hospitalarias, entre otras cosas.

El 7 de septiembre de 2020 entró en vigor el acuerdo entre el Vaticano y Burkina Faso, firmado el 12 de julio de 2019: por primera vez, la Iglesia católica goza de plena existencia jurídica en este estado africano.

La Iglesia está desplegando una acción diplomática en el ámbito del medio ambiente: ¿debería verse esto como un "efecto Francisco"? ¿O como el deseo del Vaticano de fortalecer su influencia en el mundo a través de la ecología, siguiendo la estrategia del poder diplomático? Tal vez ambas cosas...

En cualquier caso, la Santa Sede ratificó el 17 de junio de 2020, en nombre del Estado de la Ciudad del Vaticano, la enmienda de Kigali al Protocolo de Montreal, relativa a las sustancias que afectan la capa de ozono.

Finalmente, el 22 de octubre, la Santa Sede y la República Popular de China acordaron prorrogar, por otros dos años, la vigencia del acuerdo provisional sobre el nombramiento de obispos en China, firmado en Beijing en 2018.

Un acuerdo cuyos términos siguen siendo secretos hasta el día de hoy, y contra el que se han alzado grandes voces de la jerarquía católica, viéndolo sobre todo como una rendición incondicional al poder totalitario que ejerce el nuevo emperador Rojo, Xi Jinping.