El hospital del Padre Pío al borde del colapso

Abril 13, 2021
Origen: fsspx.news
La Casa para el Alivio del Sufrimiento

El centro de salud fundado por el Padre Pío está con el agua al cuello: los déficits y las deudas se han ido acumulando desde hace varios años, sin mencionar la crisis ocasionada por el SARS-Cov-2. El Vaticano está tratando de encontrar una solución para salvar la obra del ilustre capuchino.

Una meseta árida y desolada. Así era San Giovanni Rotondo antes de que el Padre Pío comenzara lo que se convertiría en el trabajo de su vida: la clínica de la Casa Sollievo della Sofferenza, la Casa del Alivio del Sufrimiento, que desde entonces se ha convertido en el hospital más grande y moderno del Mezzogiorno italiano.

El 25 de enero de 1925, el ilustre capuchino inauguró un primer centro de salud bastante modesto -el hospital civil San Francisco- instalado en el antiguo convento de las Clarisas: dos habitaciones de siete camas cada una y dos habitaciones reservadas; los pobres eran atendidos de forma gratuita.

Una obra que fracasó, porque trece años después, en 1938, un terremoto destruyó el hospital: los caminos del Señor son decididamente impenetrables, debió pensar el santo capuchino...

Pero hacía falta mucho más para desanimar al Padre Pío: fue la noche del 9 de enero de 1940, en su celda, que se le ocurrió la idea de la Casa para el Alivio del Sufrimiento. Pero no fue hasta el 16 de mayo de 1947, a causa de la guerra, que se bendijo la primera piedra de la "Catedral de la Caridad", como a veces se la llama.

En el siglo XXI, luego de cuatro ampliaciones sucesivas -con una quinta pendiente- el hospital fundado por el Padre Pío se ha convertido en un imponente edificio con 1,200 camas, cinco quirófanos y dotado de las más modernas infraestructuras.

El establecimiento, un hormiguero en el que trabajan 2,500 empleados, no tiene equivalente en todo el sur de Italia, y sigue siendo el más famoso de la Península: los miembros más reconocidos de la profesión médica, más allá de los Alpes, trabajan en los distintos departamentos.

Disfrutando de la condición de hospital regional que le garantiza el Ministerio de Salud, la Casa del Alivio del Sufrimiento conserva, no obstante, su autonomía jurídica y administrativa: propiedad de la Santa Sede, por voluntad del Padre Pío, es administrada por una comisión dirigida por el Vaticano.

Una deuda muy preocupante

Si bien la década del 2000 fue testigo de un deterioro en la situación económica del hospital, es el Covid-19 el que podría asestar el golpe fatal: el presupuesto de 2020 ha terminado en casi cincuenta millones de euros de pérdidas.

Y el endeudamiento de la institución podría superar los cien millones, aunque es oportuno hablar en tiempo condicional, porque el Vaticano no está acostumbrado a revelar sus cuentas...

A finales de marzo de 2021, los obispos de Puglia se reunieron con el presidente de la región, Michele Emiliano, quien anunció que él mismo había hablado por videoconferencia con el secretario de Estado de la Santa Sede, el cardenal Pietro Parolin.

Este último podría estar considerando nombrar un comisario en sustitución del actual director general, Michele Giuliani: la Santa Sede desea encontrar un perfil capaz de desempeñar el papel de interlocutor creíble con el Palacio Chigi, sede del gobierno italiano, con el objetivo de obtener una financiación extraordinaria según el modelo de aquella garantizada cada año al hospital Bambino Gesu.