El juicio del cardenal Pell: "una emboscada que salió mal"

Septiembre 10, 2021
Origen: fsspx.news

Profesor de derecho y rector del Newman College de la Universidad de Melbourne, el Padre Frank Brennan hace una reflexión sobre el juicio del cardenal George Pell, del que fue testigo en momentos clave.

En una entrevista exclusiva con Catholic Weekly, semanario religioso de la arquidiócesis de Sídney, el 27 de agosto de 2021, el Padre Brennan cuestionó abiertamente el trabajo de la policía y los magistrados en el caso que condujo al encarcelamiento durante 13 meses del cardenal George Pell, antes de su liberación por decisión unánime del Tribunal Superior de Australia, en abril de 2020.

"En cuanto comenzó el juicio del cardenal, no cabía duda de que un gran número de personas en Australia, ya fuera en los medios de comunicación o en la policía del Estado de Victoria, buscaban sobre todo un chivo expiatorio y una víctima", declaró el jesuita quien pudo consultar todas las transcripciones del juicio.

Lo peor: según el abogado, la policía y los sistemas judiciales de Victoria cometieron "un grave error con respecto al cardenal George Pell", hasta el punto de "comprometer su credibilidad", y degenerar el juicio en una 'vendetta política' contra el alto prelado".

El Padre Brennan nunca fue un ferviente partidario del cardenal, y reconoce voluntariamente una serie de "diferencias públicas" con él.

Pero el jesuita se convenció de su inocencia cuando vio al fiscal Mark Gibson, "un hombre honorable y un buen abogado" luchando en vano por encontrar los seis minutos en que se pudo haber cometido la ofensa contra dos coristas, después de una gran misa solemne en la catedral de San Patricio. Y nuevamente, esa fue solo una de las muchas disfunciones en todo este asunto.

Entonces, ¿por qué tanto ensañamiento contra una persona inocente? Para hallar la respuesta, es necesario, según el Padre Brennan, remontarnos a 1996, año del nombramiento de Monseñor Pell como arzobispo de Melbourne.

El prelado australiano estableció entonces, a pedido de la policía y de la justicia del estado de Victoria, quienes le pidieron que luchara de manera más efectiva contra los abusos cometidos por los clérigos, todo un conjunto de medidas conocidas como Melbourne Response.

Un dispositivo criticado desde el principio en la prensa y también en los pasillos de los juzgados, porque se consideró que el cardenal "no había realizado los cambios necesarios en beneficio de los niños y de la Iglesia".

El juicio del alto prelado no sería entonces más que una "emboscada que salió mal", cuyo objetivo era sobre todo desacreditar su persona, y que al final se volvió definitivamente contra la policía y la institución judicial.

El profesor de derecho anunció que se publicará un análisis completo de ocho páginas sobre el juicio en la edición del 5 de septiembre de Catholic Weekly.

Desde el epílogo de esta triste saga, el jesuita reconoce haber entablado cierta amistad con el cardenal: "Yo diría que es un hombre honorable, y después de haber aprendido a conocerlo más, tuve aún menos dudas, si acaso es posible, sobre su inocencia".