El nuevo "Yo Acuso" de Monseñor Viganò

Octubre 03, 2018
Origen: fsspx.news

En una carta publicada el 27 de septiembre de 2018, pero con fecha del 29 de septiembre, Monseñor Carlo Maria Viganò reiteró sus acusaciones: afirma que el Cardenal Theodore McCarrick y otros miembros del clero procesados por haber abusado de menores, gozaban de la complicidad de las esferas más altas de la jerarquía para evitar que sus fechorías fueran conocidas.

"Como sacerdote y obispo de la Santa Iglesia, esposa de Cristo, soy llamado como toda persona bautizada a dar testimonio de la verdad... Por el don del Espíritu que me sostiene con alegría en el camino que estoy llamado a viajar, tengo la intención de hacerlo hasta el final de mis días," el tono dramático de la carta es igual a la gravedad de las acusaciones hechas por el ex nuncio apostólico de Estados Unidos.

En su carta, el prelado, que le reprocha al Santo Padre su "sordera" ante las acusaciones previas, repite que el Papa Francisco, y otros prelados de alto rango, tenían conocimiento de los abusos cometidos por el ex arzobispo de Washington.

Monseñor Viganò lleva sus acusaciones aún más lejos, declarando que "el encubrimiento de McCarrick por parte del Papa claramente no fue un error aislado", y añadiendo que el Santo Padre "ha defendido al clero homosexual que cometió graves abusos sexuales contra menores o adultos," como puede constatarse en "la detención de la investigación de acusaciones de abuso sexual contra el Cardenal Cormac Murphy O’Connor" (Nota Editorial: ex arzobispo de Westminster en Reino Unido, que murió en 2017.)

Como respuesta a los reproches expresados por haber revelado hechos protegidos por el secreto pontificio, el ex nuncio responde que "el propósito de cualquier seceto, incluido el secreto pontificio, es proteger a la Iglesia de sus enemigos, no amparar y convertirse en cómplice de los crímenes de sus miembros."

Monseñor Viganò apela al prefecto de la Congregación para los Obispos, el Cardenal franco-canadiense Marc Ouellet, que fue "quien me habló sobre las sanciones del Papa Benedicto XVI sobre McCarrick", y cuya labor fue socavada por "dos amigos homosexuales" del Papa Francisco en su dicasterio "que pasaban directamente al Papa las recomendaciones para los nombramientos episcopales." El prelado italiano recuerda al Cardenal Ouellet que tiene a su disposición "documentos clave que incriminan a McCarrick y muchos en la curia por sus encubrimientos."

Monseñor Viganò se hace la siguiente pregunta: "¿Acaso Cristo se ha vuelto invisible para su Vicario?", y añade antes de concluir "¡El Señor tiene el control total del barco! ¡Que Cristo, la Verdad, siempre sea la luz en nuestro camino!"

El historiador Roberto de Mattei afirmó que el Papa Francisco ha pedido a los abogados canónicos analizar las sanciones que podrían imponerse al ex nuncio. ¿Qué pasará con este hombre que ha decidido levantar la voz de forma "oportuna e inoportuna, fuera y dentro de tiempo?"