El obispo de Mainz quiere cambiar la enseñanza irreformable de la Iglesia

Febrero 24, 2021
Origen: fsspx.news
Monseñor Peter Kohlgraf

Entre los temas que se tratarán durante el Camino Sinodal en Alemania, la cuestión de la homosexualidad ocupa un lugar importante: este tema es abordado de manera muy positiva en el "esquema" elaborado en el segundo Foro Preparatorio, publicado el 10 de septiembre de 2019.

La revisión de este texto ya ha sido realizada por FSSPX.Actualidad. Recordaremos aquí solo algunos elementos.

Las evaluaciones del documento de trabajo sobre la homosexualidad

En este documento, los redactores, usando principios morales profundamente viciados, llegaron a la siguiente conclusión: "Las acciones homosexuales realizan valores positivos, ya que son una expresión de amistad, confiabilidad, lealtad y apoyo en la vida".

Más adelante, el texto incluso justifica las uniones homosexuales. "Las relaciones en las que se viven valores como el amor, la amistad, la fiabilidad, la fidelidad, la reciprocidad en la existencia del otro, merecen ser reconocidas y respetadas en el plano moral, incluso independientemente de su orientación sexual".

Si nos basamos en estos principios, la mafia también merecería reconocimiento y respeto... porque en ella encontramos amistad, lealtad, reciprocidad, etc.

El texto dice: "Este enfoque se aplica tanto a los cónyuges del mismo sexo como a los divorciados que se han vuelto a casar". Por eso "es necesario reconocer incondicionalmente a las parejas del mismo sexo y renunciar a descalificar moralmente la práctica sexual que de ellas resulta. (...) Hay que considerar también la apreciación litúrgica de estos valores".

La "palabra del obispo" de Mainz

Precisamente en este último punto -la apreciación litúrgica- se ha centrado Monseñor Peter Kohlgraf, obispo de Mainz, desde abril de 2017. En la rúbrica la "Palabra del obispo" del 3 de febrero de 2021, en el sitio web de la diócesis de Mainz, nos explica sus pensamientos sobre este tema.

Un encuentro fundador de una nueva visión de la homosexualidad

Monseñor Kohlgraf comienza explicando que la ciencia debe ser fuente de reflexión teológica, y recuerda la reunión de la Comisión para el Matrimonio y la Familia de la Conferencia Episcopal de Alemania celebrada el miércoles 4 de diciembre de 2019 en Berlín con la participación de sexólogos, teólogos y especialistas en derecho canónico.

Hubo un consenso en que "la orientación sexual humana se expresa en la pubertad e implica una orientación heterosexual u homosexual [sic]. Ambas pertenecen a las formas normales de predisposición sexual, que no pueden o no deben ser modificadas por una socialización específica".

El comunicado de la comisión continúa de la siguiente manera: "La cuestión de saber si la prohibición de la homosexualidad por parte de las autoridades docentes [de la Iglesia] sigue siendo apropiada hoy en día, ha sido objeto de controversia".

El obispo de Mainz concluyó afirmando que es concebible que la apreciación de la Iglesia cambie. Se pregunta a sí mismo: "¿Han sido mal creados los humanos que tienen sentimientos homosexuales?" ¿Se equivocó Dios en el orden de su creación? (…) ¿O, más bien, esto muestra una variación en la diversidad de la creación que es correcta?"

La aprobación de las bendiciones para las parejas homosexuales

Aunque no resuelve la cuestión teórica, Monseñor Kohlgraf sí la resuelve a nivel práctico. Por esa razón, afirma que "se ha publicado recientemente un libro, que presenta ejemplos de bendiciones litúrgicas ofrecidas por ministros de atención pastoral a parejas del mismo sexo". (…) El personal de nuestro Ordinariato colaboró ​​en el proyecto, y yo aprobé la publicación del libro [que] reúne ejemplos extraídos de la práctica". En otras palabras, una especie de nihil obstat.

Monseñor Kohlgraf lo justifica de la siguiente manera: "las celebraciones ya han tenido lugar. Como obispo, ¿puedo anular una bendición? ¿De verdad quiero romper una porcelana tan delicada entre la gente de fe? (…) La mayoría de estas bendiciones no se inspiran en la ceremonia nupcial, y su objetivo no es desarrollar una liturgia estándar".

Finalmente concluyó diciendo: "No estoy defendiendo una forma de bendición similar a una ceremonia de matrimonio, sino que estoy abogando por un acompañamiento, en lugar de un juicio".

Hay que decirle al obispo de Mainz que una bendición solo se puede hacer para el bien, nunca para el mal. Sin embargo, estas prácticas monstruosas fomentan el mal tanto en los individuos que las reciben, como en todos aquellos que las reclaman, participan en ellas o las aprueban. Sugieren que el estado en el que se encuentran quienes se benefician de ellas es bueno en sí mismo. De esta manera dejan a las ovejas en tinieblas, lejos de la verdad salvadora.

Quienes realizan estas ceremonias ya no son pastores, sino mercenarios, que no solo no protegen del lobo, sino que lo introducen ellos mismos en el redil.