El Papa Francisco desea visitar Moscú

Mayo 10, 2022
Origen: fsspx.news

Un Papa de 85 años, inmovilizado desde hace tiempo por una rotura de ligamento, recibió a principios de mayo de 2022 a la periodista Fiorenza Sarzanini, para hacer un balance de la crisis en Ucrania y hablar sobre una posible mediación de la Iglesia.

Francisco no ha ocultado su reiterado deseo de ir a Moscú para intentar una última mediación: "Después de veinte días de guerra, le pedí al cardenal Parolin [secretario de Estado de la Santa Sede, NDLR] que enviara a decirle a Putin que estaba listo para reunirme con él en Moscú. (…)

"Todavía no he tenido una respuesta, pero sigo insistiendo, aunque me temo que Putin no responderá positivamente en este momento, pero ¿cómo no detener tanta brutalidad? Hace veinticinco años, experimentamos lo mismo en Ruanda", explicó el pontífice argentino a la jefa redactora del Corriere della Sera.

Aunque el Papa reconoce que el líder del Kremlin tiene una gran responsabilidad en el estallido del conflicto, no duda en matizar y evocar la actitud de la OTAN en este caso: "No iré tan lejos como para decir que la cólera de Putin fue provocada, sino que más bien fue facilitada", dijo Francisco.

De esta forma, el Papa puede demostrar que se mantiene fiel a su posición tomada desde el inicio del conflicto, que consiste en denunciar la violencia sin designar directamente al agresor. Con la esperanza, quizás, de dejar abierta una posible salida a Vladimir Putin.

Sobre la cuestión del suministro de armamento a Ucrania por parte de los países occidentales, el Papa se expresó con sumo cuidado: no se trata de aprobar "el comercio de armas que es un escándalo contra el que muy pocos se rebelan", sin embargo, el sucesor de Pedro confesó que no puede "responder a la cuestión de si es correcto suministrar [armas] a los ucranianos, porque estoy demasiado lejos".

Cuando Fiorenza Sarzanini le preguntó si el líder de la Iglesia ortodoxa rusa podría ayudar a resolver el conflicto, Francisco hizo un gesto negativo con la cabeza y respondió: "hablé con Cirilo [el patriarca de Moscú, NDLR] cuarenta minutos a través de Zoom.

"Cirilo me explicó, papel en mano, todas las razones que justificaban la guerra según él. Lo escuché y le dije: 'hermano mío, no entiendo nada de esto, pero nosotros no somos clérigos al servicio del Estado, somos pastores del mismo pueblo santo de Dios. Por eso, hay que buscar caminos de paz, para poner fin a los disparos de armas de fuego".

El romano pontífice resumió diciendo: "el patriarca no debe convertirse en el monaguillo de Putin". Y confirmó que la reunión prevista para junio próximo en Jerusalén fue abandonada "de mutuo acuerdo".

Sobre la esperanza de una pronta paz, y aunque el primer ministro húngaro le dijo que "los rusos tenían un plan, y que el próximo 9 de mayo todo terminaría", Francisco sigue desconcertado: "Soy pesimista, pero debemos hacer todos los gestos posibles para poner fin a la guerra", declaró. 

Al llegar el momento de la despedida, el pontífice, que no podía levantarse, se dirigió a su interlocutora con una advertencia final: "y, sobre todo, ustedes periodistas, recuerden que deben investigar los hechos reales, y decir la verdad...".