El Papa visita las costas africanas del Océano Índico

Septiembre 06, 2019
Origen: fsspx.news
Una procesión durante la misa en Akamasoa, distrito de Antananarivo, Madagascar.

Del 4 al 10 de septiembre de 2019, el Papa Francisco visitará sucesivamente Mozambique, Madagascar y Mauricio. Tres países en los que la herencia católica sigue siendo fuerte, pero donde la sociedad está plagada de muchos males, incluida la corrupción y el aumento de las sectas.

Mozambique, el primer destino del pontífice, es una tierra donde el catolicismo sigue siendo la religión mayoritaria, pues los fieles representan el 29% de los 29 millones de habitantes. El país tiene 12 diócesis, incluidas 3 arquidiócesis, y más de 2,000 religiosos y religiosas.

Aunque la Constitución garantiza la libertad de religión, la presencia de múltiples sectas y la expansión del islam en Mozambique representan una amenaza concreta para el futuro de la Iglesia católica, que está a la espera, no de discursos ecuménicos, sino de palabras enérgicas de estímulo, de fe y esperanza por parte del Vicario de Cristo.

Con una población de casi 25 millones, Madagascar es uno de los países más pobres del planeta.

Una cuarta parte de sus habitantes son católicos, y el país cuenta con 22 diócesis. La Iglesia sigue siendo el punto de referencia entre la población, porque es la única institución que realmente hace algo para mitigar la pobreza y la miseria, incapaces de poner freno a un poder político que es inestable y corrupto.

El 9 de septiembre, el Santo Padre viajará a Mauricio por un día, completando así su viaje.

En esta isla con 1.3 millones de habitantes, los católicos representan el 26.3% de la población con una sola diócesis, Port Louis, muy por debajo de los hindúes, que constituyen casi la mitad de la población. El Papa Francisco visitará un país marcado por la corrupción, y una iglesia local donde la falta de vocaciones es tal que la diócesis de Port Louis se ve obligada a solicitar sacerdotes del extranjero.

Este es el 13° viaje apostólico fuera de Italia que el Pontífice ha emprendido desde que cumplió 80 años, hace casi 3 años; y el 31° desde el comienzo de su pontificado.