El partido comunista chino utiliza la Biblia para hacer proselitismo

Julio 10, 2019
Origen: fsspx.news

Dos organizaciones cristianas dependientes del Partido Comunista Chino (PCCh) quieren forzar al clero a integrar la ideología socialista en sus homilías y comentarios bíblicos.

El 21 de mayo de 2019, dos consejos cristianos chinos en la provincia de Shantong, al este de China, publicaron un documento pidiendo a los ministros de varias confesiones cristianas que "guíen a los creyentes en el fortalecimiento de su posición ideológica integrando valores socialistas fundamentales".

Como parte de la implementación de estas directivas, varios lugares de culto, según la revista Bitter Winter, cuya línea editorial critica al Partido Comunista Chino, fueron obligados a colgar carteles de propaganda preparados por el gobierno con versículos de la Biblia que ilustran los doce principios de los "valores socialistas centrales": prosperidad, democracia, civismo, armonía, libertad, igualdad, justicia, estado de derecho, patriotismo, dedicación, integridad y amistad.

Por lo tanto, según el PCCh, la noción de democracia corresponde a Proverbios 15:22: “Fracasan los planes si no hay consejo, pero prosperan con numerosos consejeros".

Ya, a fines de 2018, una publicación de la Oficina de Teología de la Arquidiócesis Católica de Beijing intentó establecer una conexión entre los principios del socialismo chino y la doctrina católica. Ante esto, algunos fieles señalaron que la elevación de los valores socialistas centrales al nivel de la teología equivale a tratar al Partido Comunista como si fuera Dios.

Además, el 18 de marzo de 2019, el Comité de Asuntos Étnicos y Religiosos de la ciudad de Wuhan llevó a cabo una capacitación de adoctrinamiento de una semana de duración para 44 clérigos católicos. Los cursos incluyeron temas como el "espíritu del XIX Congreso Nacional", el "pensamiento de Xi Jinping sobre el socialismo con características chinas para una nueva era" y los "valores socialistas centrales".

Cabe señalar que, el 22 de septiembre de 2018, la Santa Sede anunció la firma, en Beijing, de un "acuerdo provisional" con la República Popular China "sobre el nombramiento de nuevos obispos".

Por el momento, son los cristianos en particular quienes parecen estar sufriendo las consecuencias de un acuerdo que, hasta ahora, no ha frenado de ninguna manera la voluntad de sinicización de la religión deseada por el líder de Pekín. El comunismo ateo es intrínsecamente perverso, advirtió Pío XI en 1937.