El presidente Erdogan celebra la conversión en mezquita de la basílica de Santa Sofía

Agosto 04, 2021
Origen: fsspx.news

Hace un año, Turquía transformó las antiguas basílicas cristianas de Santa Sofía y San Salvador de Cora en mezquitas. La basílica de Sofía había sido transformada en un museo desde 1934 y la de San Salvador en 1948. Para el presidente Recep Tayyip Erdogan, estas basílicas son un "símbolo del renacimiento de la civilización islámica".

Se ha producido un nuevo enfrentamiento entre las autoridades turcas y los expertos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura (UNESCO) relacionado con las basílicas de Santa Sofía y Cora.

En diciembre pasado, el organismo de las Naciones Unidas pidió una "auditoría de los cambios" realizados después de la conversión de las basílicas a mezquitas.

En un comunicado, los miembros del comité expresaron su "profundo pesar por la falta de diálogo e información sobre el cambio de estado de los dos edificios".

El gobierno de Ankara reaccionó de inmediato, rechazando cualquier injerencia en los asuntos internos: criticó a la Unesco, acusando a la institución internacional de adoptar una posición "política" y "unilateral" sobre la conversión de las basílicas cristianas de Santa Sofía y Cora en mezquitas.

En la reunión anual celebrada en Fuzhou, China, del 16 al 31 de julio, los expertos de la Unesco pidieron un "informe actualizado del estado de conservación" de Santa Sofía, fijando como fecha límite el 1 de febrero de 2022 para presentar un estudio completo de los dos monumentos.

El comité de la Unesco dijo estar "sumamente preocupado" por la situación que ha surgido y no ocultó su "profundo pesar por la falta de diálogo e información" sobre estos cambios.

En su respuesta, Turquía afirmó que las obras en curso no tienen ningún impacto negativo según las normas de la Unesco: por el contrario, su objetivo es proteger la autenticidad e integridad de las estructuras.

"Santa Sofia y Cora", continúa la declaración, "son propiedad de la República de Turquía, se conservan meticulosamente en términos de valor histórico, cultural y espiritual" y su uso es un "derecho soberano de Turquía".

Esta transformación representó un éxito político para Erdogan, que consiguió así un amplio apoyo de los círculos musulmanes de tendencia islamista, al tiempo que perdía terreno en los círculos kemalistas, que se remiten a Atatürk, y son partidarios de un estado laico.