El Vaticano se prepara para una posible epidemia de coronavirus

Marzo 04, 2020
Origen: fsspx.news

Con el fin de regular el flujo de peregrinos que suele aumentar durante la temporada de Cuaresma y Semana Santa, la Santa Sede ha elevado discretamente su nivel de vigilancia para prepararse contra una posible epidemia de SARS-CoV-2, denominación oficial del coronavirus.

El lunes 24 de febrero de 2020, en la parroquia de Santa Ana, más allá de la muralla Leonina, una anciana sumergió sus dedos en la fuente de agua bendita para hacer la señal de la cruz. Un poco asombrada, repitió su gesto varias veces, y con razón: el agua bendita se ha eliminado de todas las iglesias ubicadas dentro de los muros del Vaticano.

Ante el empeoramiento de la situación en Italia, el director de la sala de prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, declaró ese mismo día que "el gel desinfectante para manos y las máscaras protectoras se garantizarán a todo el personal que tenga acceso a la Ciudad del Vaticano".

Matteo Bruni agregó que una enfermera y un médico están de guardia las 24 horas del día para detectar cualquier síntoma de contaminación y brindar atención de emergencia a los pacientes.

La sala de prensa del Vaticano anunció que "se han pospuesto ciertos eventos programados para llevarse a cabo durante los próximos días en lugares cerrados, con una gran afluencia de público".

Por ejemplo, la Pontificia Universidad Urbaniana sería la anfitriona de una conferencia para la presentación de un libro dedicado a la figura del cardenal Celso Costantini. Se esperaba un gran número de participantes, incluidos los cardenales Parolin, Taglé y Filoni. Sin embargo, los recientes acontecimientos obligaron a la postergación de este evento.

Por su parte, el Vicariato de Roma confirmó que, hasta la fecha, las audiencias y las ceremonias papales no se han visto afectadas por estos aplazamientos. Cabe señalar que la región del Lacio no está incluida en las restricciones sanitarias relacionadas con la epidemia de coronavirus.