El viaje del Papa Francisco a Bahrein, del 3 al 6 de noviembre

Diciembre 02, 2022
Origen: fsspx.news
Francisco durante el Foro de Diálogo

Del 3 al 6 de noviembre de 2022, el Papa Francisco realizó su viaje apostólico número 39 al Reino de Bahrein, isla ubicada en el Golfo entre Arabia Saudita y Qatar, respondiendo así a la invitación de las autoridades civiles y religiosas, del rey Hamad bin Isa Al Khalifa y del Consejo Musulmán de Ancianos, para asistir a un Foro de Diálogo titulado: "Oriente y Occidente por la Convivencia Humana".

Cabe preguntarse en este contexto si este 39° viaje fue realmente apostólico, sobre todo porque la misa dominical –relegada al rango de celebración privada– cedió el paso a una reunión con los obispos y las personas consagradas...

Los católicos en Bahrein

Aunque el islam es la religión oficial y la sharia, ley islámica, está en vigor, las comunidades cristianas y las comunidades de otras religiones disfrutan de la libertad de culto, a diferencia de la vecina Arabia Saudita.

En efecto, al igual que Omán, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos, la casa gobernante de Al-Khalifa promueve una política religiosa tolerante y abierta al diálogo, como lo confirma, entre otras cosas, el hecho de que el reino alberga varios lugares de culto no musulmanes, incluidas dos iglesias.

La inmensa mayoría de los cristianos del país (alrededor del 15% de la población total, de la cual el 70% es musulmana) son extranjeros que residen allí por motivos profesionales. Proceden principalmente de Irak, Turquía, Siria, Líbano, Egipto, Palestina y Jordania, pero también de Sri Lanka, India y Filipinas, así como de algunos países occidentales.

Al igual que en el resto de las naciones musulmanas de la Península Arábiga, la presencia de comunidades cristianas en Bahrein es relativamente reciente y está ligada a personal diplomático, empresas y trabajadores extranjeros, que se han asentado en el país desde 1930. En un inicio se trataba principalmente de inmigrantes de países del Medio Oriente, pero después de la crisis del petróleo, llegaron miles de cristianos de diferentes naciones asiáticas.

Además, Bahrein es uno de los pocos países del Golfo que tiene una población cristiana local: hay cerca de mil fieles, en su mayoría católicos de origen árabe que llegaron entre 1930 y 1950, y obtuvieron la ciudadanía bahreiní. Los católicos hoy son 80,000. También hay pequeñas comunidades judías e hindúes.

Actualmente, 65 sacerdotes trabajan en el vicariato de Arabia del Norte, incluido un gran número de capuchinos, asistidos por religiosos y religiosas de otras congregaciones. El trabajo de la Iglesia local se limita a actividades pastorales y a algunas iniciativas de caridad realizadas por asociaciones y grupos parroquiales. Con excepción de una escuela, la Iglesia católica no administra instituciones educativas ni establecimientos de salud.

La primera iglesia católica fue la iglesia del Sagrado Corazón, construida en 1939 en la capital, Manama, en un terreno cedido por el emir. La consagración de la segunda iglesia del país, la catedral de Nuestra Señora de Arabia, la iglesia católica más grande de la Península Arábiga, tuvo lugar el 10 de diciembre de 2021. Fue construida en el municipio de Awali en un terreno de 9,000 metros cuadrados donados en 2013 por el rey Hamad bin Isa Al Khalifa.

Jueves 3 de noviembre

A última hora de la tarde, el Papa Francisco pronunció el primer discurso de su viaje ante las autoridades del país, miembros de la sociedad civil y el cuerpo diplomático. El Santo Padre pidió que "en los áridos desiertos de la convivencia humana" se distribuya "el agua de la fraternidad: no dejemos que se evapore la posibilidad del encuentro entre civilizaciones, religiones y culturas, no permitamos que las raíces de lo humano se sequen".

¡Trabajemos juntos, trabajemos por todo, por la esperanza! Estoy aquí, en la tierra del árbol de la vida, como sembrador de paz, para vivir días de encuentro, para participar en un foro de diálogo entre Oriente y Occidente por la convivencia humana pacífica. (…) Estoy aquí como creyente, como cristiano, como hombre y peregrino de la paz, porque hoy como siempre estamos llamados, en todas partes, a comprometernos seriamente por la paz".

Viernes 4 de noviembre

El Foro de Diálogo "por la Convivencia Humana" se llevó a cabo en el complejo del Palacio Al-Sakhir. Por la mañana, después de los discursos del rey de Bahrein y del gran imán de Al-Azhar, Francisco pronunció un discurso para concluir este Foro.

Dirigiéndose a una audiencia de "creyentes en Dios" sin distinción, el Papa invitó a rechazar "el pensamiento aislador": "la oración, la apertura del corazón al Altísimo, es fundamental para purificarnos del egoísmo, la clausura, la autorreferencialidad, la mentira y la injusticia (…) para que la adoración de Dios corresponda al amor concreto y fraterno del prójimo para ser juntos profetas de la convivencia, artesanos de la unidad, constructores de la paz".

- ¿Acaso todos estos "creyentes" creen en el mismo Dios, uno y trino, cuando el islam considera que la Trinidad es una blasfemia?

Por la tarde, el soberano pontífice pronunció su tercer discurso ante los miembros del Consejo Musulmán de Ancianos, en la mezquita del complejo del Palacio Al-Sakhir. Este Consejo fue establecido en 2014 para promover la paz a través de las comunidades musulmanas, está presidido por el gran imán de Al-Azhar, Ahmed el-Tayeb, con quien Francisco firmó el 4 de febrero de 2019, en Abu Dabi, el Documento sobre la Fraternidad Humana por la Paz Mundial y la Convivencia Común.

El Papa se dirigió a sus "hermanos en Abraham, creyentes en el único Dios", y reiteró que "nuestro único e imperativo deber, es llevar a los fieles a la adoración del Dios del cielo y acercarlos a los hombres para quienes hizo la tierra", proponiendo dos medios: la oración y la fraternidad.

E insistió: "Frente a una humanidad cada vez más herida y desgarrada que, bajo el vestido de la globalización, respira con dificultad y miedo, las grandes religiones están llamadas a ser el corazón que une los miembros del cuerpo, el alma que da esperanza y vida a las más altas aspiraciones".

Luego el Papa se dirigió a la catedral de Nuestra Señora de Arabia para un encuentro ecuménico y una oración por la paz. El Santo Padre habló sobre el sentido del ecumenismo, vivir en "la unidad, que fortalece la alabanza", y en el "testimonio, que fortalece la caridad". Dos aspectos del ecumenismo que van de la mano y son suscitados por el Espíritu Santo.

"Encomendémosle en la oración nuestro camino común e invoquemos sobre nosotros su efusión, un Pentecostés renovado que dé una mirada nueva y un caminar vivo en nuestro camino de unidad y de paz".

Usquequo Domine? ¿Hasta cuándo, Señor?

El 7 de noviembre, el sitio FSSPX.Actualidad señaló que las palabras del Papa sobre las "grandes religiones" -citadas anteriormente- pueden aparecer como una negación de la Realeza de Nuestro Señor Jesucristo. Porque, "no hay sino un solo Señor de la humanidad y un solo Rey que une los miembros de su cuerpo místico; un solo Espíritu que es como el alma de este cuerpo; y un solo Dios, Jesucristo, que puede "dar esperanza a las aspiraciones más altas": la salvación y la visión eterna de Dios que colmará y superará los deseos más altos que se puedan concebir.

"Y todos los hombres están llamados a formar parte del Cuerpo Místico de Cristo por la gracia de Dios. Ninguna otra "religión" puede dar "esperanza" o "vida a las más altas aspiraciones" del hombre. Ninguna de ellas puede ser un "corazón que une a los miembros", más que por una mera asociación humana, completamente incapaz de efectuar esta maravillosa unión entre sus miembros por la gracia. Ninguna de ellas fue fundada por Dios: son fruto de la invención humana, y enseñan doctrinas incompatibles con la Verdad inmutable que es Cristo, el Verbo Eterno de Dios".

"Todo esto solo puede conducir a un profundo indiferentismo, a un desinterés de los católicos por su religión, que cada vez más piensan que esta no debe ser más que un calco de la sociedad civil y política, salpicada de una pseudo-caridad con toques de naturalismo".

Sábado 5 de noviembre

A las 8:30 a.m., en el Estadio Nacional de Bahrein, al norte del país, el Papa Francisco celebró una misa por la paz y la justicia ante unos 30,000 fieles católicos del vicariato apostólico de Arabia del Norte.

Por la tarde visitó el colegio del Sagrado Corazón para una reunión con los jóvenes. Creada en la década de 1940 por el vicario apostólico de Arabia, la escuela fue confiada a las Hermanas Misioneras Combonianas, y luego a las Hermanas Apostólicas del Carmelo. El soberano pontífice les presentó "tres invitaciones para afrontar mejor los desafíos que se avecinan".

Domingo 6 de noviembre

Celebrando la misa dominical en privado, el pontífice presidió una reunión de oración a las 9:30 a.m., con obispos, sacerdotes, personas consagradas, seminaristas y trabajadores pastorales en la iglesia del Sagrado Corazón, en Manama. Luego pronunció un discurso y rezó la oración del Ángelus.