España: el Congreso de Diputados da luz verde a la eutanasia

Diciembre 23, 2020
Origen: fsspx.news

Unos días antes de Navidad, el Congreso de Diputados aprobó la legalización de la eutanasia. Ahora ya no hay nada que se interponga en el camino para que España se una al club de los seis países del mundo que han legalizado el asesinato asistido de las personas más vulnerables.

La opinión del Comité de Bioética

Sin embargo, el 30 de septiembre pasado, el Comité Español de Bioética emitió un dictamen oponiéndose al proyecto de ley para la legalización de la eutanasia. En él afirmó que la eutanasia no es un derecho. Asimismo, recomendó el desarrollo de los cuidados paliativos y la supervisión de las prácticas de sedación en casos de sufrimiento intratable. Finalmente, propuso fortalecer la lucha contra el dolor y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Además, advirtió contra una práctica que los pacientes solicitarían, convencidos de que es la única opción, y que las autoridades públicas verían como una solución para reducir el costo de la asistencia médica.

Al día siguiente, 160 juristas solicitaron al gobierno no proseguir con este proyecto de ley, que es contrario a la dignidad humana y a los derechos más fundamentales garantizados por la Constitución y la Convención Internacional de los Derechos Humanos.

El gobierno hace caso omiso

"Hoy se impone el sentido común y la humanidad", declaró, con un tono orwelliano, Salvador Illa, Ministro de Sanidad de España, el 17 de diciembre de 2020, cuando la Cámara de Diputados acababa de aprobar por 198 votos a favor y 138 en contra -incluidas 2 abstenciones- el proyecto de ley patrocinado por los socialistas del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que establece el marco legal para la eutanasia.

El texto fue presentado por primera vez en 2017 por Podemos, antes de ser retomado en 2018 por el PSOE. La diputada socialista María Luisa Carcedo, como ponente de la futura ley, defendió "un gran avance en los derechos civiles, que traerá más libertad a los ciudadanos".

Ignorando las objeciones de quienes ven en la legalización de la eutanasia el peligro de la eugenesia estatal y la eutanasia abusiva, la diputada agregó que "es el paciente quien decide, el estado no impone nada".

Para obtener su "derecho" al suicidio, el paciente solo debe hacer la solicitud dos veces, con al menos dos semanas de diferencia, después de haber sido informado de su situación médica y de las posibles alternativas en cuidados paliativos.

El solicitante debe padecer una enfermedad grave e incurable, que le provoque un sufrimiento físico o mental constante e intolerable, o incluso padecer únicamente una enfermedad crónica e incapacitante, que afecte su autonomía. Para los pacientes en coma o en un estado de conciencia mínima, debe haber instrucciones anticipadas que permitan la eutanasia. Un sistema cuya fragilidad aún se desconoce.

El partido de derecha, Vox, denunció, a través de la voz de su presidente, Santiago Abascal, un gobierno que "pasará a la historia por su obsesión con la muerte (...) El gobierno de la muerte ha condenado hoy a los más indefensos y a la desesperanza a los más débiles y a los que más sufren".

La portavoz de Vox, Lourdes Méndez, anunció que su partido apelará "esta barbarie" ante la Corte Constitucional, y criticó una ley que "aborrece la razón e institucionaliza la industria de la muerte".

El texto aprobado en primera lectura debe pasar ahora ante el Senado: una formalidad, dado que la Cámara Alta de las Cortes Generales es predominantemente de izquierda. Tras su publicación en el Diario Oficial, la ley entrará en vigor tres meses después.

España se convertirá entonces en el sexto país del mundo, el cuarto de Europa, en legalizar el suicidio asistido.