Estados Unidos: el crepúsculo de Dios

Septiembre 28, 2022
Origen: fsspx.news

Los "Pilgrim Fathers" del Mayflower deben estar revolcándose en sus tumbas: el panorama religioso de Estados Unidos se ve obligado a transformarse a expensas del cristianismo, según un estudio publicado el 13 de septiembre de 2022 por el Pew Research Center (PRC), cuyas investigaciones tienen gran autoridad en dicho país.

Para llegar a esta conclusión, el instituto de encuestas plantea una serie de preguntas relacionadas con las tendencias cambiantes que actualmente afectan al cristianismo en Estados Unidos:

¿Dejarán los cristianos su religión en el futuro al mismo ritmo que se viene observando desde hace cuatro décadas? ¿Se acelerará el ritmo? ¿Qué pasará si las tendencias demográficas y migratorias continúan al ritmo actual, o si disminuyen?

Cuatro escenarios diferentes

Primer escenario, el del statu quo: los cristianos seguirán siendo mayoría en 2070, pero su proporción habrá disminuido matemáticamente 10 puntos en esta fecha, pasando del 64% al 54%, debido al envejecimiento de la población. Este es el escenario menos probable, según explica el PRC.

Segundo escenario, el del cambio gradual. Las entradas y salidas del cristianismo continúan al mismo ritmo que las de las últimas décadas: así, a lo largo de una generación, el 31% de los cristianos abandonan su religión antes de cumplir los treinta años, mientras que el 21% se hacen cristianos durante el mismo período.

En este caso, el cristianismo caería por debajo del 50%, exactamente 46%, sin dejar de ser el grupo religioso más importante, seguido de cerca por la categoría de los "sin religión", que está ganando terreno, con las demás religiones permaneciendo muy rezagadas.

Tercer escenario, el del "aumento de las salidas controladas": a lo largo de una generación, se acelera el ritmo de abandono de la religión cristiana entre los jóvenes, pero se estima que no supere el 50% de un grupo de edad. Desde esta perspectiva, el cristianismo ahora representa solo el 39% de la población estadounidense, y el grupo de los "sin religión" toma la delantera, reuniendo al 48% de la población.

El último escenario, el del "aumento de las salidas no controladas", tiene en cuenta una aceleración del abandono de la religión cristiana, sin poner ningún límite a priori: en este caso, el grupo de los "sin religión" cruza la barra del 50% -52% exactamente– y el cristianismo ahora reúne solo el 35% de los estadounidenses.

Cabe señalar que, en cada uno de los escenarios, los creyentes no cristianos, incluso si se duplican en proporción para representar del 12% al 13% de la población estadounidense, siguen estando muy por detrás de los que afirman pertenecer al cristianismo.

Lo que la encuesta del PRC no especifica es que el abandono de la religión afecta principalmente a los grupos protestantes: la proporción de católicos todavía tiende a aumentar -¿por cuánto tiempo?- en particular gracias a la inmigración hispana, un fenómeno que no será suficiente para contrarrestar el crecimiento inexorable de los nuevos agnósticos del siglo XXI.

La cuestión de la transmisión de la fe a las generaciones más jóvenes en una sociedad secularizada surge aquí en los términos más agudos. Por lo tanto, en la tierra de la libertad religiosa, garantizada por la Primera Enmienda, la tendencia es no tener ninguna religión: esta es una de las muchas paradojas estadounidenses.