Estados Unidos: el obispo de Arlington reduce las misas tradicionales

Agosto 03, 2022
Origen: fsspx.news
Catedral de Santo Tomás Moro de la diócesis de Arlington

En un documento de cinco páginas que establece las nuevas reglas, monseñor Michael Burbidge, obispo de Arlington, Virginia, explica que están destinadas a "fortalecer la comunión eclesial" dentro de la diócesis de acuerdo con el motu proprio Traditionis custodes, así como las restricciones más específicas que el Vaticano emitió en diciembre.

Por tanto, 13 parroquias de la diócesis tendrán que suspender la celebración de la misa tradicional a partir del 8 de septiembre, de acuerdo con las nuevas reglas promulgadas el 29 de julio por el obispo, en seguimiento de las directivas litúrgicas del Papa Francisco.

Otras ocho parroquias podrán continuar con la celebración de estas misas. Pero ninguna de ellas puede publicar los horarios, defunciones ni celebraciones en su boletín, en su sitio web o en las redes sociales, de acuerdo con los requisitos del Vaticano.

"La expresión única de la sagrada liturgia se encuentra en los libros litúrgicos reformados según los deseos del Concilio Vaticano II y promulgados por los Papas San Pablo VI y San Juan Pablo II", afirma monseñor Burbidge en el documento. Estas normas entrarán en vigor el 8 de septiembre, festividad de la Natividad de la Virgen María.

Según un comunicado publicado en el sitio web de la diócesis de Arlington, monseñor Burbidge revela que envió una "solicitud de dispensa de Traditionis custodes" al Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, para que "el 2.5% de los católicos que prefieren esta forma litúrgica" en la diócesis pueda seguir teniendo acceso a ella.

"Como resultado, tres parroquias [de las 70 que hay en la diócesis] recibieron autorización para continuar con la celebración de la misa tradicional en latín en la iglesia parroquial, por un período de dos años", continúa el comunicado. Este permiso "podrá prorrogarse con la aprobación del Dicasterio, paralelamente a la obra de reunificación de la celebración de la Santa Liturgia".

En enero, monseñor Burbidge ya había prohibido el uso de la forma "extraordinaria" para bautizos, matrimonios y otros sacramentos, de acuerdo con las directivas del Vaticano.

Por lo tanto, la "normalización" continúa, con el objetivo claro de eliminar la misa tradicional por completo del paisaje litúrgico. Las únicas migajas que quedan -por el momento- están destinadas a distraer a los fieles hasta que se complete la reunificación.

Después de haber vaciado las iglesias a través de la reforma litúrgica, ahora se trata de evitar que se vuelvan a llenar, cortando los puentes hacia un pasado que debe considerarse definitivamente superado. Sin embargo, las prohibiciones abusivas de Pablo VI no impidieron que perdurara la misa tradicional; las de Francisco no tendrán más éxito.