Eutanasia en Portugal: el balón vuelve a la cancha presidencial

Noviembre 17, 2021
Origen: fsspx.news
Asamblea de la República de Portugal

El 5 de noviembre de 2021, pocas semanas antes del fin de la legislatura, que debe terminar con la disolución de la Cámara Baja en Nochebuena, el bloque de izquierda aprobó una nueva ley sobre la eutanasia en Portugal. El balón fue lanzado nuevamente a la cancha del jefe de estado, un católico practicante que nunca ha ocultado su oposición al proyecto.

El Partido Socialista Portugués puede empezar a frotarse las manos, porque ha hecho de la eutanasia uno de sus principales temas de la cruzada progresista: el nuevo proyecto de ley que despenaliza la eutanasia fue aprobado en el Parlamento de Lisboa por 138 votos "a favor", 84 "en contra" y cinco abstenciones.

Un resultado que no sorprende a nadie, dado que ni los "conservadores" del PSD, ni los comunistas impusieron consignas de voto a sus miembros...

La votación del 5 de noviembre se produjo al día siguiente del anuncio de la disolución del Parlamento por parte del presidente de la república, Marcelo Rebelo, quien decidió convocar elecciones parlamentarias anticipadas para el 30 de enero de 2022.

Esta disolución se produjo luego del rechazo del proyecto de presupuesto para 2022 del gobierno socialista minoritario, liderado por sus antiguos aliados de la izquierda radical.

La nueva versión de la ley sobre la eutanasia incluye una introducción que define los conceptos de "lesión definitiva de extrema gravedad" o "enfermedad grave o incurable", consideradas por el Tribunal Constitucional como demasiado ambiguas. 

El pasado mes de enero, tras una primera votación, la ley fue llevada ante el jefe de estado. Este último tenía tres opciones posibles: ejercer su derecho de veto, aceptar la ley o someterla a la Corte Constitucional para que esta verificara su conformidad con la ley fundamental del país.

Marcelo Rebelo optó por esta última posibilidad.

Con el voto in extremis del 5 de noviembre de 2021, el balón ha regresado a la cancha del presidente de la república, un católico practicante que sabe que no podrá sacar los balones de la cancha indefinidamente. 

En cualquier caso, la caída del gobierno de Antonio Costa, que volverá a competir por el PSP, abre un escenario incierto en Portugal, uno de cuyos beneficiarios podría ser el Partido Nacional Conservador.

Según estimaciones de mediados de octubre de 2021, Chega, el reciente partido populista de derecha, podría obtener cerca del 10% de los votos, lo que le permitiría pasar de su actual escaño único a cerca de 18 parlamentarios.