Francia: la doctrina católica bajo acusación

Abril 02, 2021
Origen: fsspx.news
La Santa Biblia

El 24 de febrero de 2021, el director de la publicación del sitio web Renaissance catholique, Jean-Pierre Maugendre, fue acusado de "incitar a la discriminación contra un grupo de personas por su orientación sexual".

Esta acusación sigue a una denuncia, con una acción civil, presentada por la asociación "Stop homophobie" el 30 de julio de 2020.

En un comunicado de prensa publicado en línea el 2 de marzo de 2021, Renaissance catholique explicó que se le critica por haber publicado, el 13 de junio de 2019, un artículo que decía:

"Las autoridades civiles no deben establecer uniones civiles o legales entre dos personas del mismo sexo, que imiten claramente la unión del matrimonio, incluso si tales uniones no reciben el nombre de matrimonio, ya que estas uniones alentarían el pecado grave de las personas afectadas y serían motivo de un grave escándalo para otros (cf. Congregación para la Doctrina de la Fe, Consideraciones acerca de los proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales, 3 de junio de 2003)".

El texto incriminado fue firmado por los cardenales Raymond Burke, patrón de la Orden de Malta, Jãnis Pujats, arzobispo emérito de Riga, y los obispos Tomasz Bernard Peta, arzobispo de Astana en Kazajstán, Jan Pawel Lenga, arzobispo emérito de Karaganda en Kazajstán y Athanasius Schneider, obispo auxiliar de Astana.

Durante una entrevista para Famille Chrétienne, el 4 de marzo, Me Jérôme Triomphe, abogado de Jean-Pierre Maugendre, declaró: "No veo otra salida que una absolución. La asociación Stop Homophobie afirma que esta publicación constituiría un incentivo para que los alcaldes y las autoridades civiles se nieguen a realizar matrimonios civiles. ¡Esto es ridículo!"

Por su parte, Jean-Pierre Maugendre, entrevistado por Jeanne Smits en su blog, el 5 de marzo, afirmó que la cuestión de fondo que se abordará durante este juicio será la siguiente:

"¿La Iglesia sigue teniendo la libertad de tener una enseñanza moral que no se base en el derecho civil?"

Y agregó: "En la sociedad secularizada en la que nos encontramos hoy, ¿las autoridades políticas identifican completamente el derecho civil con el derecho moral? ¿Es moral lo que autoriza el derecho civil, e inmoral lo que está proscrito por el derecho civil? ¿Este enfoque permite a la Iglesia la posibilidad de expresar públicamente su enseñanza moral, a veces en contra del derecho civil?"

Jeanne Smits se pregunta si el hecho de que, el año pasado, se atribuyó al Papa Francisco "una especie de indulgencia, incluso promoción, de las uniones civiles para los homosexuales, podría haber facilitado la iniciativa de Stop Homophobie".

Jean-Pierre Maugendre responde: "Sin duda, ya que, actualmente, lo mínimo que podemos decir es que hay una gran confusión en la Iglesia sobre cuestiones doctrinales, morales y litúrgicas. El mundo en el que nos encontramos significa que un cierto número de comentarios ambiguos que el Papa hace serán utilizados en el sentido de una ruptura con la Tradición de la Iglesia.

"El Soberano Pontífice aporta dos novedades; primero, hablar mucho sin estar siempre preparado para sus discursos: en el avión, en reuniones con periodistas, etc., algo que no se hacía antes. La otra novedad se ve, por ejemplo, en la encíclica Fratelli tutti cuando el Papa dice: "Soñemos", y utiliza el pronombre personal "Yo". (…)

"Antiguamente, los Papas no usaban el pronombre personal 'Yo', usaban el 'Nosotros', que no era tanto un plural de majestad sino el significado visible de: 'Nosotros, sucesor de Pedro, en continuidad apostólica, con la ayuda del Espíritu Santo, esto es lo que declaramos", lo que evidentemente daba a estas palabras una autoridad que no tiene el Papa Francisco cuando dice (como lo hizo en Evangelii gaudium o Querida Amazonia): "Yo sueño".

"Sus sueños son muy interesantes, ciertamente, pero no tienen la autoridad de un Papa que, con la ayuda del Espíritu Santo, se posiciona en la continuidad de dos mil años de la Iglesia. Realmente hemos pasado a otro modo de comunicación que es una fuente profunda de confusión, por un lado y, por otro lado, sujeta a ser usada por los enemigos de la Iglesia para las ambigüedades así creadas".

En la entrevista con Famille chrétienne, citada anteriormente, Me Triomphe considera que este tipo de ataques deben tomarse muy en serio. "Es una ofensiva contra la libertad de la Iglesia. Bajo el disfraz de una supuesta incitación a la discriminación, los grupos de presión que, además, representan solo una pequeña minoría de homosexuales, intentan en la práctica declarar fuera de la ley a la doctrina católica y a la ley natural que ya no sería posible expresar.

"No debemos engañarnos: hay un movimiento de fondo que se está produciendo. El gobierno pretendió, hace unos meses, extender el secularismo al espacio público al prohibir a los católicos rezar en la vía pública. Si no nos oponemos, será grande la tentación para un gobierno cada vez más liberticida de imponer algún día una armonización de la doctrina católica".

Y finalizó con una advertencia: "Hay que confiar, pero nunca se debe creer que se ha ganado la libertad. Los católicos deben luchar contra estas ofensivas y protestar porque nadie defenderá por ellos la libertad de la Iglesia".