Francia: los obispos se oponen a la tecnología de reproducción asistida

Septiembre 24, 2019
Origen: fsspx.news

Varias autoridades de la Conferencia Episcopal de Francia (CEF) intervinieron en el Collège de Bernardins para expresar su oposición al futuro proyecto de ley sobre bioética, cuyo debate comenzará el 24 de septiembre de 2019 en la Asamblea Nacional. El nuevo presidente de la Conferencia Episcopal también brindó, de manera inédita, su apoyo a las protestas del próximo 6 de octubre.

Monseñor Eric de Moulins-Beaufort dejó en claro el 16 de septiembre de 2019 en el Collège des Bernardins: "Debemos afirmar que nuestros políticos permanecen ciegos a los riesgos de lo que van a decidir". Estos incisivos comentarios, hechos en la víspera del examen del proyecto de ley sobre bioética, se unen a los del arzobispo de París, que no se anda con rodeos "Estamos en la era del profesor distraído y los científicos trastornados", expresó Michel Aupetit.

Por su parte, Monseñor Pierre d'Ornellas, arzobispo de Rennes y jefe de la Comisión de Bioética de la Conferencia Episcopal, se pregunta: "¿El pueblo francés desea tal revolución en la ley de filiación? Porque eliminar la ascendencia paternal es una afrenta a la filiación".

El presidente de los obispos de Francia no ocultó su apoyo a la marcha nacional del 6 de octubre, en particular organizada por "Manif pour tous". El prelado declaró: "No veo cómo podríamos impedir las protestas de los ciudadanos, católicos o no, preocupados por este proyecto de ley, si piensan que es una forma útil de hacer oír su voz y avanzar el debate. Y yo diría que tienen la obligación de hacerlo".

Esta oleada de apoyo episcopal es indudablemente bien recibida, pero no se extiende hasta el punto de un compromiso solemne y vigoroso. Las posiciones siguen siendo personales, y la Conferencia como tal se abstiene de convocar a manifestaciones. El portavoz, Vincent Neymon, deja la decisión a la conciencia individual de cada ciudadano. Pero la ley divina y natural se impone a la conciencia individual, y es un deber moral de todos oponerse a los ataques que sufre.