Friburgo - Jubileo del Seminario San Pío X

Octubre 08, 2019
Origen: fsspx.news

El 13 de octubre de 1969, la gran aventura de Écône comenzó en Friburgo. En la casa San Juan Bosco, nueve seminaristas se pusieron bajo el liderazgo de Monseñor Lefebvre para prepararse en el camino hacia el sacerdocio.

El seminario celebró la conmemoración de este evento histórico en la Iglesia.

El punto de partida de esta peregrinación: la obligada visita a Notre-Dame de Bourguillon, Guardiana de la Fe, en el santuario donde Monseñor Lefebvre y sus seguidores solían acudir a rezar. Algunos incluso recibieron ahí las Órdenes.

Pionero de la lucha, Monseñor Tissier de Mallerais estuvo presente en la ceremonia, para la mayor felicidad de todos los presentes.

Después de la renovación de la consagración de la Fraternidad al Inmaculado y Doloroso Corazón de María, la procesión avanzó descendiendo por el empinado camino que conduce a la Ciudad Baja.

Monseñor Morerod tuvo la amabilidad de poner a nuestra disposición la iglesia de Saint-Maurice, de los Agustinos, para la Misa que Monseñor Tissier celebró desde el faldistorio.

Para recibir a la procesión, cuyos cantos se escuchaban en la distancia, los porteros empezaron a tocar las campanas de la iglesia, y al sonido de este hermoso repique, una multitud de más de 500 fieles ingresó a la iglesia. Estuvieron presentes muchos miembros del clero suizo, y el coro no estaba menos lleno que la nave.

Posteriormente, Monseñor Tissier subió al altar para celebrar esta Misa de aniversario, que en este primer sábado de mes fue la misa votiva del Inmaculado Corazón de María. En la schola del seminario, las piezas barrocas dieron a la ceremonia una majestuosidad muy solemne.

Monseñor habló a grandes rasgos sobre la apertura providencial de este seminario, que nos describe la manera en que Dios obligó a su siervo Marcel Lefebvre a hacerse cargo de este grupo de seminaristas. Él, que había ya pensado en el retiro, y no creía que fuera su deber embarcarse en una "aventura tan arriesgada".

Después de esta hermosa Misa, que finalizó con el canto del Te Deum, se sirvió un aperitivo en el atrio.


Durante la comida, el Padre Pellouchoud esbozó la historia de la fundación, y habló sobre los protagonistas de esta obra. Posteriormente, Monseñor Tissier relató sus memorias, el recuerdo de los acontecimientos que lo llevaron hasta Monseñor Lefebvre, y su primer año en el seminario de Friburgo. Nos exhortó a tomar ejemplo de la obediencia de Monseñor. A seguir, y no preceder, a la Providencia. El Padre Bouchacourt, segundo asistente del Superior General, concluyó insistiendo en la importancia de mantener muy en alto y firmemente la antorcha que Monseñor Lefebvre nos transmitió, y la misma que nosotros debemos transmitir.

Después de la comida, el seminario salió a dar una visita por Friburgo, guiados por el Padre Mörgeli. Monseñor se dignó unirse a la visita. El recorrido incluyó el colegio Saint-Michel, fundado por San Pedro Canisio, la Universidad Católica de George Python y, la cereza del pastel, la Catedral de San Nicolás.

Deo gratias ! Ad multos annos !

El seminario expresa su más completa gratitud a todos los que contribuyeron a la belleza de este evento, y les asegura sus oraciones.