Grecia: el Papa Francisco en problemas con el ecumenismo

Diciembre 16, 2021
Origen: fsspx.news

Fría como un mármol de Thassos. Así fue la bienvenida que la ortodoxia griega le dio al pontífice romano, veinte años después de la histórica primera visita del Papa Juan Pablo II a Grecia en 2001: un viaje en el que ya se podía ver a monjes fanáticos ondeando banderas negras en las calles de Atenas, en señal de desaprobación.

La petición de perdón, hecha por el Papa Francisco, el 4 de diciembre de 2021, en presencia del líder de los ortodoxos helénicos, Jerónimo II, forma parte del proceso ecuménico tal como lo concibe la Santa Sede: "para nuestra vergüenza, lo reconozco en nombre de la Iglesia católica -las acciones y las elecciones (…) han debilitado la comunión. De este modo hemos permitido que las divisiones comprometan la fertilidad", declaró el sucesor de Pedro.

Y este último agregó, frente a un jerarca al que las fotografías muestran dudoso: "La historia tiene peso, y hoy siento la necesidad de renovar mi petición de perdón a Dios y a mis hermanos, por los errores cometidos por muchos católicos".

Podemos imaginar que esta petición de perdón fue recibida de distintas maneras por los católicos bosnios que, desde la masacre de Srebrenica en 1995, han tenido un enfoque bastante matizado de las relaciones con la ortodoxia.

El Padre Hyacinthe Destivelle, director del Instituto de Estudios Ecuménicos del Angelicum en Roma, contactado por la Agence France-Presse, trató de justificar el discurso pontificio, considerando que "el mundo griego ha sido el más herido por las relaciones con los cristianos de Occidente, más que las otras Iglesias". Parece que la cultura de la cancelación no es prerrogativa de los ideólogos al otro lado del Atlántico.

¿Será suficiente esta enésima manifestación de contrición hacia los "ortodoxos" de Grecia para calentar las relaciones entre las dos confesiones?

Es difícil ser optimistas al respecto. A su llegada a la sede de la Iglesia Autocéfala de Atenas, un sacerdote ortodoxo se dirigió al pontífice argentino en estos términos: "¡Papa, eres un hereje!", antes de ser exfiltrado manu militari, por los servicios de seguridad. No llamaríamos a esto un signo de comunión.

"Es necesario comprender que todavía hay fanáticos anticatólicos, como el arzobispo Seraphim del Pireo, que calificó de inmoral la visita del Papa. A los católicos los llaman "papistas", intentó relativizar Nikos Dimou, sociólogo y escritor.

Cabe agregar que durante la visita papal no se celebró ningún oficio religioso en común. Ni siquiera se mencionó la posibilidad de rezar el Padre Nuestro cada uno en su propio idioma.

Finalmente, el Santo Sínodo -consejo de arzobispos greco-ortodoxos- no consideró oportuno participar en la misa celebrada por el Santo Padre el domingo 5 de diciembre en el Megaron, equivalente al Palacio del Congreso de la capital griega.

Algo huele a podrido en el reino del ecumenismo conciliar, y no es necesario llamarse Hamlet para darse cuenta.