Hong Kong: ¿la Iglesia católica se encuentra amenazada?

Septiembre 27, 2020
Origen: fsspx.news
Catedral de la Inmaculada Concepción en Hong Kong

El prominente millonario católico y magnate de los medios, Jimmy Lai, ha sido arrestado junto con dos de sus hijos y dos ejecutivos de su empresa Next Media, según informó el sitio web católico estadounidense Crux.

La agencia italiana de misiones extranjeras AsiaNews, informó que el empresario Jimmy Lai, uno de los más críticos del régimen chino, fue arrestado la mañana del 10 de agosto de 2020, en su casa de Ho Man Tin. La sede de su periódico Apple Daily también fue allanada con un gran número de policías en busca de pruebas que demuestren "la colaboración con fuerzas extranjeras", en virtud de la nueva Ley de Seguridad Nacional.

Después de la Ley de Seguridad Nacional, las detenciones

El empresario de 71 años forma parte de las 10 personas detenidas en una redada contra el movimiento prodemocracia. Estas últimas están acusadas de haber conspirado con extranjeros para "provocar el caos". Su arresto fue posible debido a la nueva ley que ha anulado el modelo de "un país - dos sistemas", vigente hasta el 30 de junio de 2020.

Convertido al catolicismo siendo ya adulto, y amigo cercano del cardenal Joseph Zen Ze-kiun, obispo emérito de Hong Kong, Jimmy Lai emprendió una campaña por la libertad con la ayuda de su diario Apple Daily, convirtiéndose en un firme partidario del movimiento democrático. Su periódico publica regularmente reportajes sobre los escándalos y la corrupción que tienen lugar en la clase dominante comunista. Gracias a la nueva ley de seguridad, Beijing ahora tiene el camino libre para procesarlo.

Jimmy Lai es conocido por ser un ferviente defensor de la Iglesia católica en Hong Kong, según informa la periodista Ellen Ann Allen del sitio web Crux. De acuerdo con el informe, donó 20 millones de dólares al cardenal Zen, quien los utilizó para apoyar a la llamada Iglesia católica "clandestina" (no oficial) de China. El dinero entregado al prelado equivaldría a casi un tercio de todas las donaciones de apoyo hechas por Jimmy Lai, según el periódico South China Morning Post. La mayor parte de estos fondos se utilizó para fortalecer el movimiento prodemocracia en Hong Kong.

Jimmy Lai, sus dos hijos Ian y Timothy, y la activista prodemocracia Agnes Chow fueron liberados bajo fianza la noche del 11 al 12 de agosto, informó AsiaNews el mismo día. Lai y sus dos hijos, en espera del juicio que tendrá lugar en septiembre, no han hecho comentarios al respecto. Por su parte, Agnes Chow denunció el uso por parte del gobierno de la nueva ley de seguridad nacional "para reprimir la disidencia política".

Desde el 1 de julio, Hong Kong ha sido escenario de detenciones masivas y represión de activistas en favor de la democracia. El cardenal Zen ha declarado en repetidas ocasiones que está listo para ser arrestado. De los 7.5 millones de personas que habitan en Hong Kong, alrededor de 900,000 son cristianos practicantes, entre los cuales hay 500,000 católicos.

¿Por qué el silencio de Francisco?

Hasta ahora, el cardenal John Tong, arzobispo de Hong Kong, no se ha pronunciado sobre la nueva ley de seguridad, afirmando en el semanario de la diócesis que no cree que la nueva ley amenace la libertad religiosa. Monseñor Zen considera que su sucesor hizo esta declaración para apaciguar a las autoridades chinas, pero que no refleja su posición original. El cardenal Zen también ha criticado repetidamente el "silencio" del Papa Francisco ante las acciones del gobierno de Xi Jinping. Porque si bien el soberano pontífice y su administración no parecen abstenerse de condenar las atrocidades cometidas en muchos países, occidentales o no, sin duda la actitud cambia cuando se trata de Beijing.

El obispo emérito de Hong Kong publicó en su blog, el 6 de julio, un extenso recordatorio de la política del Vaticano en China. Concluye su escrito con estas reflexiones sobre la situación en Hong Kong: "En la situación actual, se nos pide [la Santa Sede] que nos mantengamos en una posición 'unida'. ¿A toda costa? ¿Unidos en la verdad o en la transigencia? (…) ¿Por qué, mientras todas las naciones claman ante la injusticia, no se oye la voz del Vaticano? ¿Será que realmente es una cuestión que tiene que ver con dinero? ¿Por qué el Vaticano no quiere refutar esta calumnia?"

Las negociaciones diplomáticas en curso para la renovación del Acuerdo Provisional y secreto entre el Vaticano y Beijing, pueden explicar el silencio romano.