Hungría: de un congreso eucarístico a otro

Julio 29, 2021
Origen: fsspx.news
Procesión por el Danubio durante el Congreso Eucarístico de 1938

Hungría celebrará un Congreso Eucarístico 83 años después del que tuvo lugar en 1938, en presencia de un legado papal, el Cardenal Eugenio Pacelli, que era entonces secretario de estado de la Santa Sede.

Este primer congreso se celebró en condiciones especiales, ya que Europa se encontraba en vísperas de un conflicto que pronto se globalizaría. Sin embargo, el desarrollo del congreso fue grandioso.

El 27 de mayo tuvo lugar una procesión náutica por el Danubio. El legado Pacelli, rodeado de trece cardenales, ocupó su lugar en uno de los barcos. La multitud de fieles se reunió en ambas orillas del río. En la Misa que siguió a la procesión, casi 200,000 personas recibieron la Comunión.

Los húngaros guardan buenos recuerdos de esta visita del futuro Papa Pío XII durante el Congreso Eucarístico. Una estela en bajorrelieve atestigua este hecho en la catedral de San Esteban. 

Mucho menos conocido es el mosaico que representa a la Sagrada Familia en la Capilla de Santiago (Jaki kapolna) donde Eugenio Pacelli celebró la Misa. El rostro de San José tiene un parecido sorprendente al del legado papal.

Un nuevo Congreso Eucarístico

El Congreso Eucarístico de septiembre de 2021, inicialmente previsto para 2020, también se celebra en un período bastante especial para la nación húngara.

La libertad recuperada después de 50 años bajo el yugo comunista y la estrecha vigilancia de la URSS ahora se ve amenazada por un peligro occidental: la Unión Europea.

Si bien el país ha sanado más o menos sus heridas, después de un complicado período poscomunista, ahora se encuentra frente a la dictadura del liberalismo que amenaza su soberanía en varios frentes; evidentemente, no es el único país en esta situación.

Tras las dificultades relacionadas con los migrantes, y luego de las reiteradas acusaciones contra una potencia calificada de atentar contra la libertad de sus ciudadanos, que amenaza incluso el Estado de Derecho, el nuevo conflicto con la UE tiene que ver con la forma en que el Estado húngaro defiende a sus niños y jóvenes de la perversidad: la nueva ley que prohíbe el contacto con material LGBT a los menores de 18 años.

El Papa Francisco, que decidió ir a Budapest a celebrar la Misa de clausura del Congreso Eucarístico, en la Plaza de los Héroes, no tiene intención de permanecer demasiado tiempo en territorio húngaro, y aclaró que no se trata de una visita al país. No obstante, está previsto que salude al presidente de la república, János Ader, así como al primer ministro Viktor Orban.

Pero el Papa abandonará Hungría inmediatamente después de la Misa de clausura para viajar a la vecina Eslovaquia, donde realizará una visita de dos días.

No es seguro que el paso de Francisco por la tierra de los húngaros deje un recuerdo tan importante como el del futuro Papa Pío XII.

Mosaico de la Sagrada Familia, Jaki kapolna, Budapest