Ideología de género: el cardenal Eijk se mantiene firme en su opinión

Noviembre 25, 2022
Origen: fsspx.news

Con motivo de la visita ad limina de los obispos holandeses al Vaticano a principios de noviembre de 2022, el cardenal Wim Eijk, arzobispo de Utrecht, aprovechó la oportunidad para pedir al soberano pontífice un documento solemne que condene la teoría de género.

"Propuse la cuestión de la conveniencia de una encíclica sobre la ideología de género". Los periodistas del Nederlands Dagblad y del Katholiek Nieuwsblad presentes en la rueda de prensa concedida en Roma el 9 de noviembre por el cardenal Eijk, no hicieron en balde el viaje a la Ciudad Eterna.

El alto prelado, miembro de la Academia Pontificia para la Vida, no dudó en expresar a los periodistas su decepción por no ver a la Iglesia advertir a los fieles: "La teoría de género es promovida por todo tipo de organizaciones, pero nosotros, que somos los portavoces de la Iglesia, no hemos hablado mucho sobre este tema".

Por eso el cardenal aboga por la promulgación de una encíclica, un documento que lleve el sello de la autoridad papal, en el que se pueda recordar y desarrollar, si es necesario, la enseñanza de la Iglesia.

No es la primera vez que el alto prelado holandés se expresa en este sentido: en noviembre de 2016, el arzobispo de Utrecht, en una visita a Oxford (Reino Unido), durante una entrevista concedida a Catholic News Service, realizó comentarios similares, lamentando que "muchos católicos aceptan la teoría de género de una manera muy fácil, incluso padres y madres, porque no escuchan voces contrarias".

Este documento se vuelve más urgente porque es necesario educar a los jóvenes: "Los jóvenes católicos son fuente de esperanza, porque la pequeña minoría de los que todavía están activos en la Iglesia están más inclinados a aceptar la fe en su totalidad", señaló el cardenal, que ve en ellos "la fuerza del futuro".

"Creo que seremos una Iglesia pequeña, una pequeña fracción de la población, al menos en los Países Bajos, pero los cristianos que queden tendrán una vida de oración, una relación personal con Cristo, tendrán una fe clara y estarán listos para dar testimonio. (…) Será una Iglesia pequeña, pero una Iglesia convencida, y estará dispuesta a sufrir", añadió Monseñor Eijk. 

El alto prelado holandés precisó que esta vez presentó oficialmente su reiterada petición al cardenal Kevin Farell, prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida.

¿Será más acertado este planteamiento que el anterior sobre el mismo asunto, o que su petición de 2018 de aclarar la doctrina sobre la intercomunión, socavada por los obispos alemanes?

Nada es menos cierto: y el cardenal Eijk debe recordar que, en Troya, Casandra nunca pudo hacerse oír. Para la mayor desgracia de la ciudad...