India: en Pondicherry, las castas dividen a los católicos

Febrero 25, 2021
Origen: fsspx.news
Catedral de la Inmaculada Concepción, en Pondicherry

La vacante de la sede arzobispal de Pondicherry (India) ha puesto de relieve las divisiones entre las distintas castas, cuyos efectos se sienten en la vida misma de la Iglesia.

El descontento crece en la arquidiócesis de Pondicherry-Cuddalore, entre los católicos dalit, nombre que se utiliza en la India para designar a quienes pertenecen a los "intocables", es decir, a los estratos más desfavorecidos de la sociedad.

Estos llamados "sin casta" son numerosos entre los fieles de la Iglesia, en esta parte del sur de la India. El catolicismo permite que todo hombre de buena voluntad se convierta en hijo de Dios, por lo que esto suele ser un factor de la emancipación de los marginados en la sociedad india.

Sin embargo, desde el 27 de enero de 2021, la sede arzobispal de Pondicherry-Cuddalore está vacante, habiendo aceptado el Papa Francisco la renuncia, por límite de edad, de Monseñor Antony Anandarayar.

A la espera de que la Santa Sede designe a su sucesor, es Monseñor Peter Abir Antonysamy, obispo de Sultanpet, a quien se le ha confiado el gobierno interino de la diócesis, como administrador apostólico.

La elección de este prelado, de una casta superior, provocó la ira de los dalit, y por una buena razón: antes de dejar sus funciones, Monseñor Anandarayar y la Conferencia Episcopal de Tamil Nadu (TNBC) se comprometieron a que el próximo obispo de Pondicherry fuera elegido entre los "sin casta".

"El arzobispo Anandarayar y el arzobispo Antony Pappusamy de Madurai, presidente de la TNBC, nos prometieron en octubre pasado que el próximo arzobispo sería de origen dalit", declaró al micrófono de Ucanews Mary John, presidenta del Movimiento Cristiano de Liberación de los Dalit (DCLM).

Según sus declaraciones, el nuevo administrador apostólico ha mantenido una actitud "evasiva" respecto a las promesas hechas hace varios meses: esto ha sido suficiente para hacer pensar a Mary John que hay en juego una "conspiración de las castas".

Uniendo la acción a las palabras, el DCLM organizó, el 13 de febrero, una manifestación en Villupuram, al final de la cual se entregó una petición al nuncio apostólico.

"Desde hace varios siglos en la vida de la arquidiócesis, los católicos dalit han sufrido discriminación de casta en todas las formas y en todos los niveles. (…) Hasta el día de hoy solo se han nombrado arzobispos no dalit, aunque estos últimos han sido mayoría desde los primeros tiempos, y representan casi el 75% de los católicos de la arquidiócesis", señala el informe entregado al representante de la Santa Sede.

La pelota está ahora en la cancha del Vaticano, que debe tratar de desenredar la frágil maraña: ya en 2008, se había llevado a cabo un arbitraje en la diócesis de Pondicherry a favor de los dalit, para disgusto de una casta superior, los vanniyars, cuyos miembros habían comenzado a convertirse al hinduismo...

Cabe señalar que esta cuestión es especialmente espinosa: la elección de un obispo no puede estar sujeta a "cuotas", y los criterios deben inspirarse exclusivamente en el bien de la Iglesia y de la diócesis. Por supuesto, los conflictos internos pueden jugar un cierto papel, pero la dialéctica solo puede traer decepciones.

Sobre todo, se necesita un obispo lleno de caridad y de fuerza, que sepa mostrar a todos la verdadera fraternidad en Cristo y ayudarlos a superar, al menos dentro de la Iglesia, el sistema de castas, sin querer volcar repentinamente el orden social. En resumen, un obispo santo...