Indonesia: los católicos son atacados por las fuerzas de seguridad

Noviembre 18, 2020
Origen: fsspx.news
Catedral de la diócesis de Timika

Los obispos católicos indonesios se reunieron con funcionarios del gobierno para expresar su preocupación por la escalada de violencia en la provincia de Papúa, a raíz de la muerte de un catequista católico, quien fue asesinado a tiros por las fuerzas de seguridad.

El cardenal Ignatius Suharyo Hardjoatmodjo, de Yakarta, presidente de la Conferencia Episcopal de Indonesia (KWI), estuvo acompañado por dos obispos de la provincia indonesia de Papúa durante su reunión con el Ministro de Seguridad de Indonesia, Mohammad Mahfud MD, en Yakarta, el 1 de noviembre de 2020. Esta reunión cumbre tuvo lugar algunos días después de que el católico Rufin Tigau fuera asesinado por un grupo de soldados en el distrito de Intan Jaya, provincia de Papúa.

Esta región de Indonesia, dividida en dos provincias, Papúa y Papúa Occidental, no debe confundirse con el país independiente de Papúa Nueva Guinea.

Tigau, de 28 años, desempeñaba las labores de catequista y traductor en la parroquia de San Miguel, en Bilogai desde 2015. Un portavoz de las fuerzas de defensa justificó la acción militar contra Rufin Tigau con el pretexto de que pertenecía a "un grupo armado separatista", una acusación que desmintió formalmente el administrador apostólico diocesano.

Una provincia turbulenta desde 1965

Fue en 1965 cuando los Países Bajos cedieron las provincias de Papúa a Indonesia. Desde entonces, un conflicto latente ha enfrentado a los independentistas con el poder central. Este conflicto se recrudeció repentinamente en agosto de 2019, y desde entonces todas las ciudades han sido escenario de violentas protestas.

Los papúes acusan a los indonesios de tratarlos como ciudadanos de segunda clase, de apoderarse de sus riquezas mineras y de cometer abusos contra la población civil. Hay algo de verdad en todas estas acusaciones. A esto hay que agregar que el cristianismo constituye una amplia mayoría en Papúa, como también es el caso en Papúa Nueva Guinea, mientras que los indonesios son en su mayoría musulmanes.

Monseñor Pierre-Canisius Mandagi, ordinario de Amboina, uno de los obispos que participó en la reunión del 1 de noviembre, expresó sus temores a Ucanews: "Estamos preocupados por la situación", declaró el prelado, y agregó que espera "que el gobierno cumpla sus promesas de reducir la violencia en Papúa. Queremos que Papúa sea una tierra fraterna, no una zona de guerra".

Por su parte, el Padre Marthen Kuayo, administrador apostólico de la diócesis de Timika, recordó que el asesinato de Rufin Tigau no es un caso aislado: "No es la primera vez que servidores de la Iglesia católica son el blanco de ataques. El 7 de octubre de 2020, Augustin Duwitau, otro catequista de la misión de Emondi, también fue asesinado a tiros. Si permanecemos en silencio ante tales incidentes, temo que la situación empeorará", declaró.

Desafortunadamente, no se vislumbra una solución rápida en el futuro cercano.