Irak: inmortalizan manuscritos orientales históricos

Junio 10, 2022
Origen: fsspx.news
Monseñor Michael Najeeb

El Centro Digital de Manuscritos Orientales (CNMO), en Erbil, Kurdistán iraquí, alberga miles de documentos y obras de valor inestimable, que han sido salvados de la destrucción o del saqueo por parte de los yihadistas.

"Estas son las magníficas piezas que componen el gran mosaico de Irak", indicó monseñor Michaeel Najeeb, al presentar un manuscrito siríaco de la Edad Media. Estos manuscritos recorren toda la historia de los cristianos de esta antigua cuna del cristianismo en Mesopotamia.

Los tesoros culturales e históricos conservados en el CNMO, en Ankawa, un suburbio cristiano de Erbil, son de diversas tradiciones cristianas, así como musulmanas y yazidíes. Estas piezas únicas datan de los siglos XII y XV, entre ellas "Sidra", un libro de oraciones litúrgicas en arameo, escrito alrededor de los siglos XIV y XV.

En el catálogo se incluye un pergamino carolingio del siglo X. Los documentos se encontraban previamente en Qaraqosh, un pueblo cristiano a 40 minutos en auto al este de Mosul. El Padre Najeeb partió, llevándose los últimos manuscritos en su vehículo, unas horas antes de que Daesh tomara el pueblo, en la noche del 6 al 7 de agosto de 2014.

La población que huía de los yihadistas participó en el traslado. A su llegada, todo el material estaba intacto. Este episodio y la lucha de monseñor Najeeb se relatan en el libro Saving Books and Men (Grasset, 2017).

Así fue como se salvaron 850 manuscritos antiguos, archivos, correspondencia de varios siglos de antigüedad, fotografías y más de 50,000 libros. Pero, ¿los manuscritos de Ankawa están completamente a salvo? Aunque el clima seco de Irak les permite preservarlos de la humedad, los iraquíes están, sin embargo, acostumbrados a no depender de la estabilidad de las situaciones, especialmente las políticas.

Por ello, el CNMO ha puesto en marcha un proceso de digitalización de su colección. Ya se han digitalizado más de 8,000 manuscritos de 112 colecciones diferentes, gracias a una asociación, desde 2009, con el Hill Monastic Manuscript Library (HMML) de los benedictinos de Minnesota, que realizan un trabajo colosal en la preservación de archivos en todo el mundo.

Además, las ayudas obtenidas de organismos internacionales, como la UNESCO o USAID, han permitido al CNMO adquirir recientemente equipos de digitalización más sofisticados que agilizan y simplifican el proceso.

El Padre Michaeel Najeeb, archivista del convento dominico de Mosul, fundó el Centro Digital de Manuscritos Orientales en 1990, y viajó por el norte de Irak y los países vecinos para encontrar documentos. Se las arregló para salvar piezas invaluables de la destrucción por parte de propietarios que a menudo desconocían su valor.

Durante su ocupación de la región, de 2014 a 2017, los yihadistas destruyeron o vendieron miles de obras culturales o históricas. Después de 2017, el Padre Najeeb recompró cientos de libros que habían sido saqueados de las iglesias por Daesh, a veces vendidos en las aceras. Los documentos, excluyendo los de las colecciones dominica y benedictina, fueron devueltos a sus legítimos dueños luego de ser digitalizados.

El Centro de Manuscritos Orientales se vio obligado a mudarse a Qaraqosh por primera vez en 2007, ante la creciente hostilidad hacia los cristianos en Mosul. Para su segundo viaje de emergencia a Ankawa, en la noche del 6 al 7 de agosto de 2014, la Providencia parece haber estado trabajando. En efecto, los dominicos habían comprado tres meses antes el edificio donde finalmente los manuscritos fueron puestos a salvo.

También se instaló un taller de restauración. Los dominicos reclutaron un equipo de especialistas principalmente entre los refugiados cristianos que llegaron a Erbil en 2014. Estas personas son profesionales que perdieron sus trabajos después del éxodo.

Monseñor Michaeel Najeeb está impulsado por una convicción: "Con estos proyectos, el objetivo es iluminar a las generaciones futuras sobre la belleza de la diversidad de Irak. Esta luz aportada por la memoria y el conocimiento de nuestras raíces es necesaria para luchar contra las tinieblas de Daesh", afirmó.