Irlanda: un arzobispo de estilo "bergogliano"

Febrero 17, 2021
Origen: fsspx.news
Monseñor Dermot Farrell

Enfoque en la sinodalidad, fin de la misa parroquial dominical, aumento de los poderes de los laicos: el nuevo arzobispo de Dublín habló sobre su visión de la Iglesia, durante una entrevista con The Hard Shoulder, el 3 de febrero de 2021.

Aunque en la actualidad todavía hay 350 sacerdotes activos en la diócesis, que atienden 197 parroquias, la edad promedio entre los ministros católicos en servicio es de 70 años, y para Monseñor Dermot Farrell la disminución en el número de vocaciones significa que el número de parroquias tendrá que reducirse considerablemente en los próximos años.

Un movimiento de reflujo posconciliar que está en una etapa muy avanzada en otras partes de Europa, pero que tardó más en comenzar en Irlanda donde el catolicismo ha estado anclado desde hace mucho tiempo en el corazón de la sociedad.

"A largo plazo, quizás tengamos un solo sacerdote por parroquia, e incluso menos, y no se podrá celebrar la misa todos los domingos", pronosticó el nuevo arzobispo de Dublín, que lejos de apelar a un impulso a favor de las vocaciones sacerdotales y religiosas, advirtió que "cada vez más laicos tendrán que asumir responsabilidades, en términos de liderazgo, a nivel parroquial": es imposible no experimentar un sentimiento de déjà vu.

Porque, según el prelado, ahora no es momento de hacer un examen de conciencia a la luz de la Tradición bimilenaria de la Iglesia. "Creo que el Señor probablemente nos esté diciendo ahora mismo, no quiero que sigan haciendo las cosas que hicieron hace 100 años, hace 200 años". ¿De verdad es Dios quien dice eso?... Pero esta reflexión tiene un parecido especial con las recientes declaraciones de un cardenal.

Citando a la escritora británica Leslie Poles Hartley, quien dijo que "el futuro es como un país extranjero, debemos comportarnos allí de manera diferente", el arzobispo habló de los cambios fundamentales que la Iglesia debe llevar a cabo, según él: "poner las necesidades de los más pequeños antes que las de la Iglesia", así como "promover la corresponsabilidad y superar esa forma de pensar que quisiera relegar al bautizado a un papel subordinado".

Y para que no se le acuse de enumerar clichés conciliares con hedor a naftalina, Monseñor Farrell recurrió a los elementos del lenguaje pactados en el pontificado actual: "lo que queremos es una Iglesia sinodal, una Iglesia en camino, los unos con los otros, y esto debe comenzar a nivel parroquial".

Parece que el invierno será muy largo para la Iglesia de Irlanda.