Japón: el "matrimonio para todos" avanza cada vez más

Diciembre 30, 2021
Origen: fsspx.news
Yuriko Koike

La región de Tokio (Japón) está lista para promulgar una ley que reconoce las uniones entre personas del mismo sexo. El probable preludio de un futuro proyecto de ley nacional que sigue dividiendo a una parte de la clase política y de la sociedad.

Fue la gobernadora de la capital japonesa quien lo anunció en persona, el 7 de diciembre de 2021: "en respuesta a los deseos de los habitantes de Tokio y de quienes están preocupados por este tema, estamos haciendo los preparativos para reconocer a las uniones del mismo sexo", declaró Yuriko Koike, la primera mujer en ocupar el cargo.

Una reforma con los colores del arcoíris que debería implementarse a principios del año administrativo 2022, que comienza en abril, en la tierra del Sol Naciente.

"Esta iniciativa tiene como objetivo reducir los problemas que las personas homosexuales pueden encontrar en la vida cotidiana y promover la comprensión de los habitantes de Tokio sobre la diversidad sexual", explicó Yuriko Koike.

Un avance progresista que realmente no es del agrado del gobierno nacional, la mayoría de cuyos miembros pertenecen al Partido Liberal Demócrata (PLD), una formación bastante conservadora: "Tenemos que reflexionar con suma prudencia en la legalización del matrimonio homosexual. (…)

"Introducir un sistema que permita tales uniones constituye un gesto que toca directamente la esencia misma de lo que realmente debería ser una familia en Japón", advirtió el primer ministro japonés Fumio Kishida.

Pese a todo, la propaganda a favor del matrimonio para todos está ganando puntos en el archipiélago japonés: según una encuesta realizada por el diario Asahi en marzo, el 65% de los japoneses se declaró a favor de la legalización, frente al 41% en 2015.

Incluso entre los votantes que simpatizan con el PLD, la tasa de personas a favor del reconocimiento de las parejas del mismo sexo se elevó al 65%, informó el diario.

Aunque Japón es el último país del G7 donde el matrimonio homosexual no tiene existencia legal, la homosexualidad es legal allí desde 1880, y el país se considera bastante liberal en el campo de las costumbres, en comparación con otros Estados asiáticos.

Una actitud laxa que se explica en parte por el predominio del budismo (71% de los japoneses) y del sintoísmo (15%), dos filosofías que, al negar prácticamente la existencia de un Dios trascendente, hacen de la criatura un absoluto.

Los católicos japoneses, en cambio, representan solo el 0.36% de la población del archipiélago, siendo el cristianismo tradicionalmente visto como un cuerpo extranjero, incompatible con la sociedad japonesa.

La influencia de la Iglesia, aparte de sus organizaciones benéficas, es, por lo tanto, relativamente débil, y cuando los obispos japoneses dan un paso al frente, a menudo se trata más de cuestiones ambientales o nucleares.

En cuanto la región de Tokio, que tiene una población de catorce millones de personas, legalice el matrimonio para todos, se habrá dado un gran paso para aprobar un proyecto de ley similar a nivel nacional.