Jubileo sacerdotal de Monseñor Huonder

Octubre 03, 2021
Origen: fsspx.news

El 25 de septiembre de 2021, en la fiesta de San Nicolás de Flüe, patrono de Suiza, Monseñor Vitus Huonder celebró su jubileo sacerdotal en la iglesia del priorato de Wil. Fue ordenado sacerdote por Monseñor Johannes Vonderach, entonces obispo de Coira, el 25 de septiembre de 1971, en la iglesia de Thalwil.

La ceremonia tuvo lugar en la iglesia dedicada a la Santísima Trinidad, frente a un gran número de fieles, algunos de los cuales pudieron seguir la misa en una pantalla al aire libre, con el fin de respetar las condiciones sanitarias.

Cerca de quince sacerdotes estuvieron presentes para acompañar a Monseñor Huonder, con la participación del segundo asistente de la Fraternidad San Pío X, el Padre Christian Bouchacourt, y del Padre Franz Schmidberger.

El coro, dirigido por el Padre Leonhard Amselgruber, cantó la primera misa pontificia polifónica de Lorenzo Perosi, compuesta en 1897, probablemente para el futuro Papa San Pío X, cuando todavía era Patriarca de Venecia.

Se destacó especialmente la presencia de dos guardias suizos, eméritos, que recibieron permiso para presentarse con el uniforme completo.

En la recepción que tuvo lugar después de la Misa, se leyó un mensaje del Superior General, el Padre Pagliarani, que recordó la valiente elección de Monseñor Huonder al decidir pasar su retiro en una casa de la Fraternidad, y la subsecuente marginación, así como el estímulo que este gesto representó para algunas almas desorientadas o vacilantes.

Una entrevista con Monseñor Huonder

Un mes antes de la celebración de este jubileo, Monseñor Huonder concedió una entrevista, respondiendo a las preguntas del Padre Lukas Weber. Esta entrevista está disponible en el sitio web del Distrito de Suiza.

En esta entrevista, Monseñor Huonder recuerda que eligió como lema episcopal el mismo lema del Papa San Pío X: “Omnia instaurare in Christo” - "Restaurarlo todo en Cristo".

Cuenta cómo se acercó a la Tradición y a la Fraternidad San Pío X, y que quería retirarse en una de sus casas (la escuela de Wangs).

El prelado dijo también: "Y ahora estoy aquí, y tengo que decir que estoy muy feliz. Tengo un ambiente completamente religioso que realmente me sostiene, que me ayuda a vivir la fe de manera intensa, incluso como obispo emérito".

Añadió que esta elección es para él "una responsabilidad muy importante, como obispo católico, para dar testimonio de mi profundo apego a la Tradición ante la Iglesia nuestra Madre y ante la Fraternidad. Es importante saberlo, yo le atribuyo una gran importancia".

El prelado también elogió la labor realizada por la Fraternidad: "Debo reconocer que hace una maravillosa labor pastoral aquí, pero también en otros lugares. Tener una escuela católica como esta en una diócesis era mi sueño en aquel entonces. Pero ya no encontramos este tipo de escuelas en nuestras regiones. Hablo sobre todo de Europa, Europa central. (…)

"Me gustaría felicitar a la Fraternidad por la gestión de estas escuelas y, en general, porque sus sacerdotes están cerca de sus fieles. Necesitamos pastores como estos, los fieles también esperan a estos pastores, dependen de ellos.

"Recientemente visité el seminario de Zaitzkofen, y pude ser testigo de la formación que reciben los sacerdotes. Entonces le dije al director: 'aquí tenemos un modelo para la Iglesia. Los líderes de la Iglesia harían bien en volver a la formación que se brinda aquí en la Fraternidad'. (…)

"Como debe ser lo ideal, ningún sacerdote está solo, sino que está en una pequeña comunidad que lo apoya. Todos estos elementos son, de hecho, modelos para la Iglesia de hoy, para mostrarle cómo renovarse. Esto es lo que me gustaría decir sobre la Fraternidad".

Respecto a la Misa, el exobispo de Coira dijo sobre el rito tradicional: "Estamos verdaderamente ante Dios, ante Jesús, y no simplemente ante una comunidad. Todo esto lo puedo redescubrir en el rito tradicional; es tan precioso y, digamos, tan atemporal que no me gustaría volver atrás.

"No quiero hacerlo más. [Celebrar el nuevo rito.] Siento simplemente que ya no podría hacerlo, porque cuando estás inmerso en la Misa tradicional, se llega a un punto en el que sientes que no puedes hacer otra cosa. 

"Yo siempre digo: el rito, tal como lo tenemos, también es una profesión de fe, y una profesión de fe no puede simplemente dejarse de lado. ¿Qué pasaría si, como obispo, prohibiera rezar el Símbolo de los Apóstoles? ¿Qué me dirían los fieles? Me dirían: ¿Cómo se atreve? ¡Eso no es posible!

"No debemos olvidar que el rito tradicional, sobre todo porque tiene este peso de tantos años, esta madurez, es también una profesión de fe. No podemos exigir a los fieles que dejen de lado esta profesión de fe".

Respecto a Traditionis custodes, el obispo emérito de Coira dijo: "Pueden imaginarse que eso me afectó mucho, me entristeció, sí, lloré. No lo esperaba. No veo cuáles son las causas. (…)

"Hay tanta gente tocada por la Tradición, y no solo sacerdotes, sino que son los fieles, los niños, los jóvenes, las familias, porque yo lo he visto, en la Tradición, tenemos familias, muchas.

"Me entristece profundamente, y en verdad pido a mis cohermanos en el obispado, especialmente a los cardenales, que reconsideren todo el asunto. (...) Es su deber, porque no es solo una ley eclesiástica o un decreto. Se trata del corazón de la fe. El corazón de la fe. Y atacar de este modo el corazón de la fe de los fieles simplemente no es bueno".