Judea: descubren un santuario bizantino del siglo VI durante una excavación

Noviembre 15, 2019
Origen: fsspx.news

El 23 de octubre de 2019, la Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA) hizo público el descubrimiento de los restos de una iglesia bizantina que data del siglo VI. Por su magnitud, este descubrimiento sería uno de los más importantes hasta la fecha en un sitio bizantino en Tierra Santa.

En 2016, las obras de urbanización en Bet Shemesh, un pueblo promedio a 30 kilómetros al oeste de Jerusalén, vio cómo una trituradora golpeaba un obstáculo inesperado: el muro de una iglesia olvidada en las arenas de Judea.

Después de tres años de excavaciones, el sitio fue presentado a la prensa. No se trata de un simple oratorio, sino de una basílica real que cubre un área de casi 1,500 metros cuadrados, con una nave principal, dos pasillos, dos capillas y una cripta. Ocultas y enterradas, las paredes despejadas del edificio representan temas de la naturaleza, como hojas, pájaros y frutas, además de elementos geométricos y fragmentos de frescos policromados.

A la entrada de la iglesia, una inscripción escrita en griego menciona un "mártir glorioso" cuya identidad no ha sido determinada todavía. La cuidadosa excavación de la cripta, que anteriormente albergaba las reliquias de este santo, será decisiva.

"Muy pocas de las iglesias excavadas en Israel han sido encontradas con una cripta absolutamente intacta", declaró Benjamin Storchan, director de las excavaciones de la IAA, que aún se muestra incrédulo ante el estado de conservación del sitio. Y agregó: "Se puede acceder a la cripta por dos escaleras separadas. Esto permitía que el flujo de peregrinos, después de haber realizado sus devociones, circulara con facilidad. La riqueza de la ornamentación y las inscripciones indican, por otro lado, que el mártir venerado aquí fue una figura cristiana importante".

Construida bajo el reinado del emperador Justiniano (527-565), la iglesia fue ampliada con una capilla gracias a los regalos del emperador Tiberio II Constantino (574-582), como lo demuestra una inscripción griega descubierta junto a un mosaico que representa al águila imperial con alas extendidas

Los científicos también descubrieron fuentes bautismales en forma de tréboles de cuatro hojas, un adorno extremadamente raro en los sitios bizantinos registrados en Tierra Santa, pero que se puede encontrar en otras partes del Imperio, hasta el norte de África.

Asimismo, se extrajeron casi mil artefactos de las excavaciones. Entre ellos figura la gama más completa de vitrales y lámparas bizantinas que se haya encontrado en un sitio en Israel, sin mencionar 300 lámparas de arcilla intactas que datan del período abasí.

La mayoría de estos objetos quedaron abandonados en la iglesia donde permanecieron durante quince siglos. Se les ha exhibido públicamente desde el 23 de octubre en el Museo de las Tierras de la Biblia en Jerusalén. La exposición está completamente dedicada a este increíble descubrimiento de un santuario mayor, una basílica dedicada a un mártir tan glorioso como misterioso.