La Iglesia en Sudán del Sur promueve la paz

Marzo 15, 2019
Origen: fsspx.news

El 28 de febrero de 2019, al término de su Asamblea Plenaria, los obispos de Sudán del Sur manifestaron su preocupación; el acuerdo de paz que puso fin a cinco años de una mortal guerra civil está a punto de evaporarse en el aire.

Según un estudio publicado el 26 de septiembre de 2018, se ha subestimado el número de víctimas de la guerra civil en Sudán del Sur. Se cree que la terrible cantidad asciende al menos a 380,000. Los enfrentamientos comenzaron el 15 de diciembre de 2013, entre las fuerzas del presidente Salva Kiir y las del vicepresidente Riek Machar, quienes no aceptaron ser despedidos de sus cargos luego de varios desacuerdos políticos. Después de haber pasado mucho tiempo unidos en un combate conjunto por la independencia de Jartum en el Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán (SPLA), Salva Kiir y Riek Machar, los dos líderes más fuertes del gobierno, precipitaron al país más joven del planeta en la pesadilla de una guerra fratricida. El 12 de septiembre de 2018, se firmó un acuerdo de paz pero aún es bastante frágil. 

Los obispos de Sudán del Sur tienen razón en estar preocupados: "El nivel de conflicto abierto ha disminuido, pero el acuerdo para poner fin a las hostilidades no se está cumpliendo". Los prelados agregaron que "todas las partes están involucradas en la lucha activa o en los preparativos para la guerra", pero nadie está "abordando la causa de los conflictos".

En este contexto, el actual presidente del país, Salva Kiir, será recibido en el Vaticano por el Santo Padre y el Secretario de Estado de la Santa Sede el 16 de marzo. Hay pocas esperanzas de controlar la violencia. Los católicos en el país representan casi el 40% de la población.

Una guerra que empezó desde 2011

Las terribles masacres que causaron tal derramamiento de sangre en Sudán del Sur, desde su independencia en 2011, son consecuencia de la guerra entre los Dinka y los Nuer, los dos grupos étnicos más importantes del país. El presidente es un Dinka y su vicepresidente es un Nuer.

Desde 1956 hasta 2005, las poblaciones cristianas y animistas de la parte sur de Sudán lucharon contra el poder musulmán del norte de Jartum. La guerra de independencia fue emprendida por los Dinka, mientras que los Nuer cambiaban de bando regularmente, yendo y viniendo entre los Dinka y Jartum. Esta actitud generó gran desconfianza en los Dinka.

La lógica electoral explica el resto de la historia. Había más Dinka que Nuer cuando llegó el momento de elegir un gobierno después de la independencia, por lo que los Dinka naturalmente tomaron el control. Pero la supremacía Dinka no fue aceptada por los Nuer. Jartum avivó las llamas del conflicto apoyando a los Nuer para mantener un pie en la región que es muy rica en petróleo.